Corea del Sur batió su récord histórico de temperatura: 42,5 grados en Yangsan

Corea del Sur escribió este domingo una página inédita en su historia climática. La ciudad de Yangsan, ubicada en la provincia de Gyeongsang del Sur, marcó 42,5 grados a las 13.26, la temperatura más elevada desde que el país lleva registros meteorológicos modernos, hace 122 años. El valor superó todas las mediciones anteriores, tanto de las 97 estaciones oficiales como de la red de más de 500 equipos automáticos distribuidos por el territorio. Hasta ese momento, Corea del Sur nunca había rozado los 42 grados.

Lo ocurrido en Yangsan tiene además otra dimensión: la ciudad acumuló cinco días seguidos con máximas por encima de los 40 grados, desde el 29 de julio, una serie sin precedentes en el país que supera los cuatro días consecutivos registrados en Yeongcheon en 2018. Ese mismo domingo, la temperatura ya superaba los 40,3 grados antes del mediodía.

El fenómeno no se limitó a Yangsan. Al menos quince estaciones automáticas registraron más de 40 grados durante la jornada. Milyang llegó a 41; Gimhae, a 40,7; Uiryeong, a 40,6; y Gyeongju, a 40,3. Varias ciudades del sur del país renovaron sus propios récords históricos.

En Yangsan, las calles y los mercados tradicionales quedaron prácticamente desiertos durante las horas pico. La población buscó refugio en bibliotecas, centros comerciales, cafeterías y zonas de montaña con agua. Las autoridades municipales desplegaron camiones regadores para bajar la temperatura del asfalto y anunciaron la distribución de alrededor de mil paraguas en 23 edificios públicos. La prolongación de la sequía llevó a organizaciones locales a realizar una ceremonia tradicional para pedir lluvia.

La Administración Meteorológica de Corea mantuvo durante el domingo su alerta máxima por calor extremo —categoría incorporada al sistema nacional en junio de este año— en zonas de Gyeongsang y Jeolla. El organismo recomendó suspender o postergar las actividades al aire libre no imprescindibles, buscar lugares refrigerados y prestar especial atención a personas mayores, enfermos crónicos y quienes viven solos. Esa categoría se activa cuando se esperan temperaturas aparentes de al menos 38 grados o máximas reales superiores a 39, condiciones que las autoridades consideran una amenaza incluso para personas sanas.

El Gobierno elevó el Centro Nacional de Contramedidas de Seguridad y Desastres al nivel 2, una decisión que no se tomaba por una ola de calor desde agosto de 2023. La medida respondió a la previsión de que más de 108 zonas mantengan temperaturas aparentes superiores a 35 grados durante al menos tres días consecutivos.

La primera ministra Han Seong-sook ordenó reforzar la asistencia a personas mayores, habitantes de viviendas precarias y trabajadores expuestos, e instruyó controles en centros logísticos, obras de construcción, invernaderos y campos agrícolas, además de medidas para garantizar el suministro eléctrico y de agua y reducir la mortandad de ganado y peces de criadero.

Desde el 15 de mayo hasta el 1 de agosto, el sistema de vigilancia sanitaria contabilizó 1.889 personas atendidas por enfermedades relacionadas con el calor y 14 fallecimientos. Solo el sábado se notificaron 96 nuevos casos. Cerca del 79% de los episodios ocurrió al aire libre y alrededor de un tercio de los afectados tenía 65 años o más.

La Agencia para el Control y la Prevención de Enfermedades había advertido antes del verano que los casos venían en alza sostenida: de 2.818 en 2023 pasaron a 3.704 en 2024 y a 4.460 en 2025.

Los datos de largo plazo refuerzan la dimensión del problema. La Administración Meteorológica de Corea determinó que el promedio nacional de días de ola de calor pasó de ocho en la década de 1970 a aproximadamente 19 en los últimos cinco años. Las noches tropicales —cuando la temperatura mínima no baja de 25 grados— aumentaron de cuatro a catorce por año.

El organismo había anticipado que el verano de 2026 tendría temperaturas por encima de los valores normales y señaló una alta probabilidad de transición hacia condiciones de El Niño. Sin embargo, aclaró que esa previsión no permite atribuir el récord de Yangsan exclusivamente al fenómeno del Pacífico, cuya relación con el calor en la península coreana es compleja. El aumento sostenido de la frecuencia y duración de las olas de calor constituye, en cambio, una tendencia climática más claramente documentada.

Los pronósticos para los primeros días de la semana mantenían temperaturas extremas y noches sofocantes en gran parte del país, con lluvias aisladas que no alcanzarían para producir un alivio generalizado.

Con informacion de Primera Edicion.