Un informe de Reporte Inmobiliario que ubicó a Posadas entre las ciudades con alquileres más caros del interior del país generó reacciones encontradas entre los actores del mercado inmobiliario local. Mientras la Asociación de Inquilinos de Misiones advirtió sobre el peso de esos valores en los salarios, desde el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios salieron a cuestionar la representatividad del relevamiento.
Mariela Amarilla, presidenta del Colegio, señaló en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que «no estamos muy de acuerdo con esos relevamientos a nivel nacional. Cada provincia tiene su idiosincrasia e incluso dentro del interior de la provincia el mercado fluctúa».
Amarilla reconoció que el promedio difundido en el informe nacional ronda los $900.000, pero sostuvo que ese número no refleja la totalidad de la oferta disponible en la ciudad. Según explicó, actualmente es posible encontrar monoambientes o departamentos de un dormitorio desde $200.000, sobre todo en zonas cercanas al campus universitario. En el centro, los departamentos de un dormitorio se ubican entre $300.000 y $350.000, y una vivienda de dos dormitorios para una familia puede conseguirse desde $500.000 aproximadamente.
«Me parece que decir que es el alquiler más caro del país puede ser simplemente un título, porque hoy hay para todos los precios y para todos los bolsillos», afirmó.
La dirigente aclaró que sí existen alquileres en el segmento más alto, pero precisó que corresponden a inmuebles con pileta, salón de usos múltiples, amenities, ubicación privilegiada o mayor superficie, cuyo mantenimiento implica costos elevados para los propietarios.
Amarilla admitió, sin embargo, que algunos costos sí alcanzaron niveles significativos: los gastos de ingreso a una propiedad, las condiciones de entrega al finalizar el contrato, el valor de los servicios y las expensas en edificios con amenities y estructuras de mantenimiento permanente.
Respecto del funcionamiento actual del mercado, Amarilla defendió los cambios que siguieron a la derogación de la Ley de Alquileres. Aseguró que la nueva normativa —que otorga mayor libertad contractual— agilizó el mercado y permitió celebrar contratos por seis meses, un año u otros períodos según las necesidades de cada parte. «La voluntad de las partes es la que manda», sostuvo.
Desde el Colegio, indicó, trabajan directamente con los propietarios para facilitar acuerdos cuando un inquilino reúne los requisitos pero necesita adaptar las condiciones de pago. «Tenemos este inquilino, cumple los requisitos, pero puede pagar de esta manera», ejemplificó sobre esas conversaciones. En algunos casos se acuerdan bonificaciones por dos o tres meses o negociaciones particulares sobre los aumentos.
En cuanto a la morosidad, Amarilla evitó hablar de un problema generalizado y apuntó que lo que se observa son atrasos de algunos días, muchas veces vinculados con las fechas de cobro de salarios. Explicó que los alquileres se pagan por mes adelantado y que el vencimiento suele fijarse alrededor del día 10, por lo que quien paga el 11 o el 12 ya está técnicamente en mora aunque no haya un incumplimiento grave. «Valoramos mucho al inquilino que nos llama y nos dice: ‘A mí recién me pagan el día 13’ o ‘me están pagando en cuotas'», señaló.
Para Amarilla, la morosidad propiamente dicha se configura cuando una persona acumula dos o tres alquileres vencidos. Un comportamiento que sí registran con frecuencia es que los inquilinos priorizan el pago del alquiler y postergan las expensas para fin de mes. «Eso habla de una economía muy ajustada en muchos casos», reconoció.
La presidenta del Colegio también admitió que los salarios están bajos y que los aumentos de los alquileres no siempre acompañan la evolución de los ingresos a lo largo del año, aunque señaló que esas situaciones suelen resolverse mediante negociación. Mencionó que en algunos casos las conversaciones para renovar un contrato comienzan tres meses antes de su vencimiento, incluso por iniciativa de los propios propietarios.
La postura de Amarilla contrasta con la expresada por Adrián Torres, titular de la Asociación de Inquilinos de Misiones, también en diálogo con la misma emisora. Torres sostuvo que los precios deben analizarse en relación con el poder adquisitivo local y señaló que los salarios en Posadas son inferiores a los de ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Neuquén o Tierra del Fuego.
Con informacion de Primera Edicion.