Créditos hipotecarios frenados y precios fuera de la realidad: cómo está el mercado inmobiliario en Misiones

El mercado inmobiliario de Misiones atraviesa un período de ajuste con dinámicas distintas según el segmento. La compraventa avanza con dificultades, los créditos hipotecarios no terminan de arrancar y los precios de muchas propiedades están muy por encima de lo que el mercado está dispuesto a absorber. Los alquileres, en cambio, muestran una desaceleración, aunque el peso de las expensas y los servicios empuja a parte de los inquilinos a buscar opciones fuera del centro de Posadas.

Quien trazó ese diagnóstico fue Julia Acosta Azoya, integrante de la comisión directiva de la Cámara Inmobiliaria de Misiones y de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina, en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.

Sobre los créditos hipotecarios, que habían generado expectativas durante los últimos meses, Acosta Azoya fue clara: «Todos coincidimos en que el crédito hipotecario está parado en este momento. Esto, que era la gran esperanza de la vivienda, hoy por hoy está supertranquilo». Señaló que el financiamiento «nunca terminó de despegar» y enumeró los obstáculos que frenan las operaciones: tasas elevadas, ingresos insuficientes para calificar y propiedades que no cumplen con los requisitos de las entidades bancarias.

En ese contexto, la actividad de compraventa se mueve con lentitud. El segmento con mayor demanda hoy son las casas de barrio con valores de hasta 80.000 o 90.000 dólares. Los edificios en pozo siguen siendo una opción para primeras inversiones, sobre todo en departamentos de un dormitorio, aunque ese circuito también está ralentizado. Acosta Azoya aclaró que no existe una cifra precisa sobre cuántos emprendimientos en pozo hay actualmente en Posadas. «La verdad que no sé precisar, y no sé ni si la Municipalidad lo puede precisar», dijo, y agregó: «Estaría buenísimo que lo tengan, porque es una información que necesitamos todos y es la pregunta del millón».

Uno de los fenómenos más notorios en el casco céntrico de Posadas es la proliferación de carteles de venta. Acosta Azoya explicó que en parte se debe a que muchas viviendas antiguas pasaron a manos de herederos que, ante la titularidad compartida, prefieren vender. Pero el problema central, advirtió, es la forma en que se fijan los precios.

«El error es fijar un precio en función de la necesidad. Por eso vamos a seguir viendo esos carteles y se van a seguir sumando carteles. Porque la gente fija los valores en función de la necesidad, y claramente no es así», sostuvo.

Como ejemplo extremo mencionó una propiedad sobre la costanera de Posadas ofrecida en un millón de dólares. Al calcular la incidencia del metro cuadrado, afirmó que ese valor supera referencias de zonas premium de la Ciudad de Buenos Aires: «Puerto Madero, que es la zona más cara de Buenos Aires, la más exclusiva, le supera en valor de incidencia de metro cuadrado. Sacando la cuenta, este valor le supera».

Según advirtió, ese tipo de valores distorsionan las expectativas de otros propietarios, que los toman como referencia para fijar los suyos. «Ahí empieza esa burbuja que la verdad no tiene ‘jeito’, como dice el brasileño, porque nadie te va a comprar lo que no tiene precio», graficó. Al ser consultada sobre si hay propiedades sobrevaluadas en Posadas, respondió sin rodeos: «Muchísimas. La gran mayoría».

La falta de circulante agrava la situación. En un escenario donde quien tiene efectivo lo hace valer, la distancia entre vendedor y comprador se amplía. «Hay una oferta, hay una demanda, pero si dista mucho lo que estoy dispuesto a pagar y lo que el otro está dispuesto a vender, no se va a encontrar nunca un punto de equilibrio», señaló.

Frente a eso, anticipó que muchos carteles permanecerán en las veredas por tiempo prolongado. Algunos propietarios suman carteles de distintas inmobiliarias para aumentar sus posibilidades, aunque aclaró que los corredores matriculados trabajan en red. «Nosotros estamos en una red donde somos 350 matriculados. Si una persona me da a mí el inmueble a la venta, es como que se lo diera a 350», explicó.

En cuanto a los alquileres, Acosta Azoya marcó una diferencia con la percepción generalizada: «Los alquileres no están elevados actualmente. Para nada. De hecho, hay un desaceleramiento. Ya hace varios meses que venimos en desacelere». Indicó que la oferta de departamentos de un dormitorio creció, en parte porque algunos jóvenes que habían decidido independizarse debieron volver a sus hogares familiares por la situación económica, y también por la baja demanda estudiantil.

Con informacion de Primera Edicion.