El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) atraviesa una escalada de tensión interna que enfrenta a parte del directorio con la presidencia del organismo, ejercida por Rodrigo Correa, alineado con el gobierno nacional. Roberto Ferreyra, director por el sector de la Producción, confirmó que el cuerpo colegiado resolvió bloquear una serie de iniciativas impulsadas desde la conducción del ente regulador.
Uno de los ejes del conflicto es la situación del sector productivo tras las medidas de desregulación del Poder Ejecutivo nacional. «Desde la implementación de la desregulación del mercado por parte del Gobierno nacional, el Instituto viene sufriendo distintas modificaciones, lo cual viene siendo muy negativo para el sector primario, sobre todo para tareferos y productores», sostuvo Ferreyra. El dirigente agregó que «la materia prima, como es de público conocimiento, se entrega al 50% de lo que cuesta producir el kilo de hoja verde».
Otro punto de disputa son los intentos de la presidencia de concretar designaciones en cargos jerárquicos —Gerencia y Auditor Interno— sin cumplir los pasos que, según Ferreyra, exige la normativa interna. «Se plantean temas con apuro en el Directorio obviando que es un cuerpo colegiado, que hay pasos que cumplir», afirmó. El director señaló que fue Ricardo Maciel, representante del gobierno de Misiones, quien formuló la observación formal al respecto.
Para explicar el procedimiento que debería seguirse, Ferreyra trazó una analogía con el poder legislativo: «El INYM básicamente funciona, a modo de ejemplo, como la Cámara de Representantes: primero los temas se tratan en subcomisión y después se hace una recomendación al Directorio. Eso no se respetó con las propuestas de designaciones para cubrir cargos. Nosotros lo que hicimos fue parar eso, y pedir más datos». Aclaró además que la urgencia carece de justificación operativa porque «actualmente esos puestos están cubiertos interinamente» y que los directores deben consultar a las asociaciones que representan antes de votar.
Sobre el estilo de conducción de Correa, Ferreyra fue directo: «Las autoridades nacionales por ahí piensan que el Instituto es una PyME. Que los directores van para firmar. Pero tienen que saber que nosotros actuamos por mandato y tenemos que respetar eso».
El director también cuestionó el despido de personal técnico ocurrido al inicio de la gestión actual. «En nombre de la eficiencia, en el primero o segundo Directorio que tuvo esta gestión con Rodrigo Correa, despidieron a 20 profesionales, sin demasiado análisis, y eso derivó en casi $1000 millones en indemnizaciones y problemas futuros», denunció. Insistió en que «la imprudencia no es recomendable» y en que cuando el directorio se equivoca «quien tiene que pagar es la institución».
El tercer frente abierto es la intención de la presidencia de vender dos terrenos propiedad del INYM. Ferreyra argumentó que enajenar esos activos no resulta conveniente dado que el organismo actualmente paga 70 mil dólares anuales en concepto de alquiler de su sede: «Debemos tener un lugar para la sede de la institución», sostuvo, y recordó que la yerba mate lleva un siglo de cultivo sistemático en la región.
Al cierre, el dirigente advirtió sobre las consecuencias de continuar por este camino: «Esta gente un poco más y reparte motosierras a cada uno. Supongamos que el INYM es una mesa grande y en cada reunión cortamos un pedazo. Entonces, va a llegar un momento en que no va a haber nada y los afectados van a ser la mayoría de las 30 mil personas que están en la actividad». Aun así, se mostró confiado en que «en algún momento el INYM va a recuperar todas sus facultades».
Con informacion de AgroMisiones.