Crisis entre Irán y EE.UU.: Teherán advierte que no aceptará acuerdos impuestos y cierra el estrecho de Ormuz

La crisis entre Irán y Estados Unidos volvió a agravarse este domingo después de una nueva ronda de ataques militares en la región. El presidente del Parlamento iraní y negociador jefe, Mohamad Baqer Qalibaf, publicó un mensaje en la red social X en el que afirmó que «la era de los acuerdos unilaterales ha terminado» y acusó al gobierno de Donald Trump de haber incumplido los compromisos asumidos en la tregua del 17 de junio.

Según Qalibaf, Washington deberá respetar lo pactado o asumir las consecuencias. El entendimiento en cuestión había permitido frenar temporalmente las hostilidades, reabrir el estrecho de Ormuz e iniciar conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, la administración Trump declaró ese acuerdo como terminado.

El detonante de la nueva escalada fue una ofensiva estadounidense contra aproximadamente 140 objetivos militares en territorio iraní. El Comando Central de EE.UU. informó que los blancos incluyeron instalaciones de misiles y drones, capacidades navales, depósitos de municiones, sistemas de comunicación y puestos de vigilancia costera. La operación fue presentada como respuesta a un presunto ataque iraní contra un buque en el estrecho de Ormuz.

Como represalia, Irán lanzó misiles y drones contra Qatar, Kuwait, Baréin y Jordania, países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses. Las autoridades qataríes indicaron que lograron interceptar varios proyectiles. Por su parte, Omán condenó un ataque atribuido a la Guardia Revolucionaria contra instalaciones logísticas vinculadas a portaaviones de EE.UU.

Teherán anunció además el cierre del estrecho de Ormuz «hasta nuevo aviso», bloqueando el tránsito de embarcaciones por esa vía por la que circula cerca del 20% del comercio mundial de hidrocarburos. La medida generó preocupación en los mercados energéticos internacionales.

El asesor militar iraní Mohsen Rezai sostuvo que el estrecho representa un activo estratégico incluso más valioso que el propio programa nuclear y aseguró que será defendido «a cualquier costo». Irán continúa rechazando las acusaciones de EE.UU. e Israel sobre un supuesto desarrollo nuclear con fines militares.

El escenario se tensó aún más con los discursos de ambos líderes. El líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, aseguró que la «venganza» es inevitable, mientras que Trump reiteró que responderá con contundencia ante cualquier amenaza contra su país.