La desregulación del mercado yerbatero dispuesta por el Gobierno nacional mediante el DNU 70/23 tiene consecuencias directas sobre la economía rural de Misiones. Para hacerle frente, el gobierno provincial trabaja en un proyecto de ley de Emergencia Yerbatera que busca reordenar el sector primario y devolver previsibilidad a las familias productoras.
El ministro del Agro y la Producción, Facundo Sartori, explicó los alcances de la iniciativa en diálogo con el programa El Periodista, de Canal Doce Misiones. Según detalló, el eje central del proyecto es establecer un precio mínimo sostén para el kilo de hoja verde y de yerba mate canchada, en reemplazo de las funciones regulatorias que el DNU le quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Las discusiones técnicas para redactar la normativa ya comenzaron en el Ministerio del Agro, con la participación de funcionarios, legisladores provinciales y representantes de los productores. Según el cronograma oficial, el proyecto tomaría estado parlamentario el 13 de agosto para iniciar su debate en comisiones.
Sobre las posibilidades concretas de la medida, Sartori fue directo: «La fijación del precio es una expresión de deseo con posibilidades reales; sería una medida extraordinaria sin antecedentes. La gran misión de la Cámara de Representantes es buscar normativas que ordenen el mercado. El desafío es lograr un precio mínimo de hoja verde y yerba canchada que no sea solo de referencia, sino que se cumpla por ley».
El ministro también señaló que el gobernador instruyó a continuar con todas las gestiones necesarias para que el INYM recupere plenamente su facultad de regular precios, y calificó las decisiones económicas del Ejecutivo nacional como «un desprecio por las economías regionales».
En ese marco, Sartori apuntó contra los sectores concentrados de la molienda: «Hay dos empresas correntinas, líderes en ventas, que nunca estuvieron a favor de que el Inym ordenara la economía para proteger a los 12.500 productores imponiendo un precio obligatorio. Los grandes molinos jamás quisieron un ordenamiento».
Desde la cartera agraria estiman que, bajo el actual esquema desregulado, la provincia pierde más de 400.000 millones de pesos al año. Esa contracción afecta no solo a los productores, sino también al comercio local y a la recaudación de los municipios.
El impacto más preocupante, según el ministro, es el social. La producción yerbatera misionera está históricamente dominada por el minifundio familiar, y ese modelo hoy enfrenta una situación crítica. «Estamos ante una crisis estructural del minifundio que siempre nos caracterizó. Hay un éxodo en las chacras y la gente se está yendo a trabajar a Brasil. Cuando la yerba no camina, falta dinero y empleo en toda Misiones. Ningún misionero puede permitir que se pierda el Inym ni su facultad de fijar precios», advirtió Sartori.
Con informacion de AgroMisiones.