Cristina Kirchner presentó un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación con el objetivo de detener el decomiso de propiedades que pertenecen a sus hijos, Máximo y Florencia Kirchner. La medida fue ordenada por el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) en el marco de la causa Vialidad, en la que la expresidenta fue condenada a prisión.
Se trata de 19 inmuebles ubicados en la provincia de Santa Cruz que, según el tribunal, fueron transferidos por Néstor Kirchner y por la propia Cristina a sus hijos. La justicia busca tomar posesión de esas propiedades y rematarlas.
En el escrito presentado ante la Corte, Kirchner sostuvo que «no se ha producido una sola medida probatoria que permita afirmar que los bienes de Máximo y Florencia Kirchner son el producto o el provecho del delito enjuiciado». Agregó que las propiedades «fueron adquiridas por sus progenitores a título oneroso (no por medio de liberalidades) con activos de origen legal y a través de operaciones genuinas y lícitas».
El TOF 2 había incluido esos inmuebles en el listado de bienes a decomisar por considerar que habían sido «adquiridos por las personas condenadas, dentro del período temporal delimitado por el Tribunal».
A fines de mayo, la Cámara Federal de Casación Penal ratificó esa decisión y sostuvo que «los bienes de origen ilícito pueden ser decomisados aún cuando hayan sido transferidos a terceros o heredados». En ese fallo, los magistrados establecieron que «el decomiso puede alcanzar bienes en poder de terceros no condenados cuando éstos hubieran recibido activos provenientes del delito a título gratuito, incluso por vía hereditaria».
La sentencia dejó firme el decomiso por un monto superior a los 684.000 millones de pesos y habilitó el remate de las propiedades para hacer efectivo el resarcimiento al Estado. Ahora será la Corte Suprema quien defina si interviene en la causa.
Con informacion de Primera Edicion.