El Juzgado de Instrucción Siete de Posadas rechazó por cuarta vez un pedido de excarcelación presentado por la defensa de Horacio Daniel Balbuena, el gendarme acusado por el femicidio de Jésica Galeano. La resolución fue firmada por el juez Miguel Mattos, quien dispuso que el imputado continúe con prisión preventiva mientras la investigación avanza hacia su etapa final.
Entre los fundamentos que sostienen la detención figuran el riesgo de fuga, la posibilidad de entorpecimiento del proceso y la aplicación de la perspectiva de género, dado que durante la instrucción surgieron antecedentes de violencia denunciados previamente.
En los últimos días, la fiscalía incorporó al expediente una reconstrucción virtual del hecho, medida orientada a precisar la mecánica de la muerte. Con esa prueba agregada, la causa quedó encaminada hacia su elevación a juicio oral.
Galeano, oriunda de Formosa, tenía 31 años y prestaba servicios en Gendarmería Nacional desde hacía más de una década. Al momento de su muerte cumplía funciones en el Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz, en Posadas.
Fue hallada sin vida el 12 de marzo de 2023 dentro de un Volkswagen Bora estacionado en el garaje de su vivienda, en el barrio Cocomarola Este de la capital misionera. Presentaba un disparo en la cabeza.
El caso se analizó inicialmente bajo la hipótesis de suicidio, versión que Balbuena —su pareja y también integrante de la fuerza federal— sostuvo en un primer momento. Sin embargo, las pericias realizadas durante la instrucción modificaron el rumbo de la investigación.
Uno de los elementos determinantes fue el resultado negativo del barrido electrónico practicado sobre las manos de Galeano, que descartó la presencia de restos de pólvora y estableció que no había manipulado el arma. A eso se sumaron inconsistencias en la posición del cuerpo, la ubicación del arma y la trayectoria del disparo, factores que llevaron a los investigadores a sostener la hipótesis de femicidio.
Balbuena permanece detenido desde los primeros meses de la causa. La pareja tenía una hija en común, que al momento del hecho tenía poco más de un año. Galeano era además madre de otros dos hijos.
Al cumplirse tres años del crimen, familiares y allegados realizaron una movilización en Formosa para reclamar justicia. Durante la marcha exigieron que la causa llegue a juicio oral y que «no quede impune».
Con informacion de Misiones Online.