Hace seis meses, Alejandra Victorio, de 16 años, perdió a su madre en Buenos Aires. Quedó sola con sus tres hermanas menores hasta que una tía viajó a buscarlas y las trajo de regreso a Misiones. La Justicia intervino y dispuso que las cuatro niñas quedaran al cuidado de otra tía, Nancy, en la ciudad de Oberá, en el Departamento San Martín.
Nancy relató a Primera Edición que fue el propio juez, a través de una asistente social, quien se comunicó con ella para consultar si podía recibir al menos a las menores más chicas. «Como no sabía qué decisión iban a tomar sobre el destino de Alejandra (16) y Gabriela (14) y eso me daba mucha lástima, les dije que me haría cargo de las cuatro nenas», explicó. La guarda provisoria fue otorgada por 180 días, plazo que ya se cumplió. Nancy, su pareja y sus dos hijos propios sostienen el hogar con el ingreso semanal del hombre como tarefero y la Asignación Universal por Hijo.
Sin embargo, la situación dio un giro dramático. A fines de agosto, Alejandra fue diagnosticada con leucemia aguda avanzada y está internada en el Hospital Madariaga de Posadas.
Según contó su tía, el 3 de agosto llevaron a Alejandra al Hospital SAMIC de Oberá porque no se sentía bien. «Le salieron unos ganglios del oído para abajo, tenía fiebre y se sentía muy cansada. El doctor dijo que tenía paperas, le aplicaron un inyectable y la mandaron a casa», recordó Nancy. El 16 de agosto volvieron al hospital por una nueva descompensación y le dijeron que estaba intoxicada.
El sábado 22 de agosto la situación se agravó de manera crítica. «Estábamos en casa y ella se desvaneció en el patio, cuando logramos sentarla en una silla empezó a convulsionar y no volvía en sí. Llamamos a la ambulancia y recién cuando llegamos al hospital recuperó la conciencia», relató Nancy. Ante la insistencia de la familia, el médico confirmó la sospecha. «Le pregunté al médico si tenía leucemia y ahí me dijo que sí y que el lunes 24 la iban a trasladar a Posadas. Ya vinimos con este pronóstico desde Oberá pero cuando llegamos a Posadas le hicieron muchos estudios y confirmaron que tiene leucemia aguda y que está bastante avanzada», describió.
En el Madariaga, Alejandra ya atravesó múltiples estudios, entre ellos una punción de médula ósea. La médica tratante indicó que deberá someterse a quimioterapia.
Mientras tanto, en Oberá quedaron los tres hermanas de Alejandra y los dos hijos de Nancy, bajo el cuidado de una nuera de 17 años y otra que vive en la casa de al lado. «La situación que estamos atravesando es muy fea porque, aparte de Alejandra, tenemos a sus tres hermanas, todas menores, y yo tengo dos hijos, también menores. Todos están en Oberá. Acá estamos sosteniéndonos como podemos con mi marido, lo mismo que los que están en Oberá… no está siendo nada fácil para nosotros», expresó Nancy.
El traslado fue tan repentino que la familia llegó a Posadas sin dinero ni ropa suficiente. Nancy no pudo acceder al albergue del hospital hasta el jueves, tres días después de la internación, porque el cupo fue asignado primero a su pareja. «Durante estos primeros días dormí en una silla en el hospital porque es muy estricto el protocolo y la verdad es que me siento muy cansada», confesó. Para alimentarse, indicó que recurren a un comedor y a la solidaridad de personas que los ayudan.
«Sabía que asumir el cuidado de mis sobrinas era una enorme responsabilidad, pero esto que está pasando ahora nos está superando», admitió Nancy, quien además señaló que desde que Alejandra se enfermó no pudo retomar su trabajo informal, en el que vendía distintos productos.
Alejandra, además de la enfermedad recién diagnosticada, tiene un retraso madurativo importante. «Tiene 16 pero su mente es como la de una nena de 8 años», explicó su tía. Según Nancy, la adolescente está consciente y pide volver a su casa y ver a sus hermanas.
La familia solicita cualquier tipo de colaboración para afrontar los gastos de estadía en Posadas y sostener la alimentación de los chicos que permanecen en Oberá.
Con informacion de Primera Edicion.