Tras su estadía en Kansas City, la Selección argentina se trasladó unos 900 kilómetros al sur para instalarse en Dallas, donde jugará dos de sus partidos en el Mundial 2026: uno frente a Austria y otro ante Jordania. La ciudad no tiene al fútbol como deporte central de su identidad, pero el torneo empieza a modificar su ritmo habitual.
Dallas se caracteriza por sus calles amplias y un tránsito relativamente bajo, incluso en zonas céntricas. Lo que sí altera la rutina es el clima: temperaturas que pueden trepar a los 40 grados y frecuentes alertas de tormentas eléctricas en los teléfonos móviles. Aun así, la presencia de visitantes extranjeros ya se hace notar en comercios y puntos turísticos, donde la reacción local ante el fervor argentino es de curiosidad y simpatía.
Matías, un argentino radicado en Dallas desde hace más de veinte años que orienta a visitantes a través de su cuenta @lostipsdemati, explicó que los residentes locales están «muy emocionados de entender qué es esto de lo que todos hablan, de la pasión argentina por el fútbol y Messi».
Sin embargo, aclaró que el clima mundialista todavía no impregna la ciudad en su totalidad. «La mayoría de la movilidad por el Mundial está pasando por el centro. A menos que uno vaya para ese lado, en el día a día de Dallas todavía no se siente el ambiente», señaló. También mencionó que las autoridades locales realizaron trabajos de preparación en el Downtown: mejoras en infraestructura, extensión de horarios del transporte público y promoción del evento en comercios.
En materia deportiva, Dallas tiene otros referentes. El fútbol americano manda con los Dallas Cowboys, y el básquet ocupa también un lugar destacado con los Mavericks. El FC Dallas compite en la MLS con un buen presente, pero está lejos de ser el deporte más convocante de la ciudad.
Justamente el estadio de los Cowboys, ubicado en Arlington, será el escenario de los partidos de la Selección. El recinto tiene capacidad para cerca de 94 mil espectadores, techo retráctil y aire acondicionado, lo que permite neutralizar las altas temperaturas. Jerry Jones, propietario de la franquicia, destacó en declaraciones difundidas por la FIFA que el estadio «ofrece una flexibilidad total en cuanto a las condiciones climáticas».
Uno de los puntos que genera inquietud es la logística del transporte. Matías advirtió sobre posibles demoras y recomendó a los hinchas planificarse con tiempo: «Mi mayor temor es el transporte público para ir al estadio, por eso es muy importante llegar con tiempo, estar unas cinco horas antes en la estación de tren».
Con miles de argentinos ya en la ciudad o en camino, Dallas empieza a transformarse, aunque sea transitoriamente, en otra de las sedes donde la pasión albiceleste deja huella en un entorno poco habituado al fútbol como espectáculo masivo.
Con informacion de Misiones Online.