Cristina Weber nació y se crió en una chacra de Colonia Aurora, en una familia de ocho hermanos dedicada al trabajo rural. Su padre no sabe leer ni escribir. Ninguno de sus hermanos terminó la secundaria. Hoy, a los 27 años, realiza un doctorado con beca del CONICET en Mendoza y trabaja en una investigación que podría cambiar la forma en que se detecta el Parkinson.
Su trabajo apunta a identificar biomarcadores en sangre que permitan un diagnóstico temprano de enfermedades neurodegenerativas. «El diagnóstico actual es clínico y suele llegar tarde. Yo apunto a que sea un diagnóstico temprano para que las terapias existentes sean más efectivas», explicó.
La investigación gira en torno a proteínas vinculadas a estas patologías y a vesículas extracelulares, estructuras microscópicas capaces de atravesar la barrera hematoencefálica. La hipótesis de Weber es que esas partículas pueden transportar información útil para detectar la enfermedad a través de una simple muestra de sangre. El trabajo ya atravesó etapas de laboratorio, análisis bioinformáticos y cultivos celulares, y ahora se prepara para avanzar con muestras de pacientes reales. «No estamos hablando de una cura, sino de una herramienta para detectar la enfermedad mucho antes», aclaró. Entre sus proyectos futuros también figura impulsar la creación de un biobanco especializado en este tipo de patologías, una iniciativa poco desarrollada en Argentina.
El camino hasta llegar ahí estuvo lejos de ser sencillo. Para ir a la escuela primaria, Cristina caminaba junto a sus hermanos y primos entre siete y ocho kilómetros por caminos rurales. «Había arroyos y cuando crecían directamente no podíamos ir a la escuela», recordó. Fue su abuela materna quien la empujó a seguir estudiando, con el sueño de verla convertida en maestra.
Cuando terminó la primaria, lograr ingresar a la secundaria fue en sí mismo una conquista. «Fue toda una pelea de cambio de pensamiento con mis padres porque no estaban acostumbrados a eso», contó. La apertura del Instituto de Enseñanza Agropecuaria N° 9 le abrió la puerta: fue la primera alumna en inscribirse y la primera en recibirse como técnica en Producción Agropecuaria. Durante esos años, una beca de la Asociación Conciencia destinada a jóvenes rurales con buen rendimiento académico fue, según sus palabras, fundamental para sostenerse.
Al terminar la escuela técnica pensó en ingresar a Gendarmería. Fueron sus docentes y tutores quienes la convencieron de apostar por más. Eligió estudiar Bioquímica en la Universidad Nacional de Misiones, cuando todavía nunca había pisado Posadas sola. «Me acompañaron para inscribirme porque no sabía cómo moverme en una ciudad tan grande», recordó.
En la UNaM encontró su vocación científica. La doctora Beatriz Jordá, una de sus profesoras, fue una figura clave en ese proceso. Su desempeño la llevó luego a obtener una beca en el Instituto Balseiro, uno de los centros científicos más prestigiosos del país. «Cuando me aceptaron no lo podía creer. Pensé que había algún error y escribí para confirmar que realmente había quedado seleccionada», contó. La experiencia fue decisiva: «El Balseiro me cambió la vida. Ahí conocí tecnologías y equipamientos que nunca había visto».
Hoy, desde Mendoza, Cristina Weber reivindica cada parte de su historia. Sus padres y hermanos siguen trabajando en la chacra, cosechando maíz, mamón y tabaco. «Veo el sacrificio que hacen y a veces me duele que no hayan tenido las mismas oportunidades que yo», reconoció.
Lejos de distanciarse de sus orígenes, los lleva como bandera. «Soy chacrera misionera, del fenotipo ‘posta'», dijo entre risas, y agregó: «Eso también es lo que quiero transmitir. Que los chicos de la chacra sepan que pueden buscar otras oportunidades sin olvidar de dónde vienen».
Sobre el rol que tuvo la educación pública en su trayectoria, fue directa: «Soy una defensora de la educación pública. Todo lo que pueda hacer para defenderla lo voy a hacer porque fue la oportunidad que tuve. Estudiar no es una obligación. Estudiar es una oportunidad y un derecho».
Con informacion de Primera Edicion.