Decreto 612: qué cambia en el cálculo de aportes sindicales y por qué los gremios siguen en alerta

El Gobierno nacional reglamentó a través del Decreto 612/2026 una modificación en la forma de calcular los aportes y contribuciones establecidos en los Convenios Colectivos de Trabajo. La medida redefine la base sobre la cual se aplican los límites del 2% para aportes solidarios y del 0,5% para ciertas contribuciones empresarias.

El abogado laboralista Adolfo Matarrese, docente y asesor sindical y de obras sociales, analizó los cambios en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. Explicó que los sindicatos cuentan con dos fuentes principales de financiamiento: la cuota sindical que pagan los afiliados y el aporte solidario que abonan los trabajadores no afiliados que igualmente se benefician de los acuerdos salariales negociados por el gremio.

«Los sindicatos tienen dos fuentes de ingresos fundamentales. Una es la cuota sindical y otra es el aporte solidario que pagan los trabajadores que no están afiliados al sindicato, pero pagan una contribución por la firma del convenio», explicó.

Según Matarrese, la reforma laboral fijó un tope del 2% para esos aportes solidarios, lo cual en principio podía considerarse razonable dado que la jurisprudencia ya había señalado que debía ser inferior al valor de la cuota sindical para no forzar una afiliación encubierta. Sin embargo, el problema surgió con el Decreto 407, que modificó la base de cálculo.

«En vez de ser aplicado este tope del 2% sobre las remuneraciones, iba a ser aplicado sobre los básicos de convenio, lo cual es bastante distinto», precisó. El salario básico de convenio no incluye componentes como premios, antigüedad u otros adicionales que los empleadores habitualmente abonan.

El Decreto 612 amplió parcialmente esa base al incorporar otros conceptos convencionales que sean percibidos de manera normal, habitual o mensual. No obstante, el abogado aclaró que siguen quedando fuera el aguinaldo y el plus vacacional. «Es un poco mejor que lo que estaba hasta ahora, pero deja otras cosas afuera», sostuvo.

Otro aspecto que analizó Matarrese es el referido a las contribuciones que realizan las cámaras empresarias hacia ciertos sindicatos. Indicó que antes existía una interpretación que las incluía dentro del límite del 2%, mientras que la nueva disposición las excluye de ese tope. «Se aclara que no estarían dentro del límite del 2%, sino que no tendrían tope», señaló.

Más allá de los detalles técnicos, el especialista fue crítico con el rumbo general de la reforma. «Empezamos de algo que nació muy mal y fue empeorado con los decretos. El derecho colectivo ha sido desastroso porque ha tenido el objetivo claro de debilitar a los sindicatos», afirmó.

Agregó que la reducción de recursos no solo impacta en los propios gremios, sino también en las obras sociales que dependen de esas estructuras. «No solamente están mal los sindicatos, sino también las obras sociales, que están manejadas por los sindicatos, están todas con graves problemas económicos», expresó.

Matarrese anticipó que el conflicto seguirá dirimíéndose en los tribunales, a través de amparos presentados por distintas organizaciones. Recordó que algunos sindicatos ya lograron medidas judiciales favorables, aunque advirtió que la disputa está lejos de resolverse. «El tema es que se está dando la batalla en el terreno legal», concluyó.

Con informacion de Primera Edicion.