Una asamblea extraordinaria convocada por el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Posadas (SOEMP) terminó en medio de fuertes cuestionamientos. Precandidatos a la conducción gremial y afiliados denunciaron presuntas irregularidades en el desarrollo de la reunión y se opusieron a las modificaciones estatutarias que, según señalaron, se intentaron aprobar de cara a las próximas elecciones sindicales.
Entre los reclamos más repetidos estuvieron la escasa anticipación de la convocatoria, la falta de explicación sobre los cambios propuestos y la ausencia de instancias de debate. Según los críticos, las reformas apuntaban a los requisitos para ser candidato y a otros artículos del estatuto.
Laura González, precandidata a secretaria general, cuestionó el modo en que se organizó la asamblea. «Esta asamblea fue convocada prácticamente de un día para otro, sin los tiempos de anticipación que corresponden. Muchos compañeros no pudieron participar porque estaban trabajando y, sin embargo, se pretendió avanzar con modificaciones importantes del estatuto. Lo más grave es que no se explicaron cuáles eran los cambios ni las razones por las que se querían realizar. Solamente mencionaron algunos artículos e incisos que pretendían modificar, pero nunca hubo una explicación clara para los afiliados», afirmó.
González sostuvo además que una parte importante de los presentes reclamó la nulidad de la asamblea. «La mayoría de los afiliados solicitó la nulidad porque no se respetaron procedimientos básicos. No se designó correctamente a las autoridades de la asamblea y muchas decisiones se tomaron de manera apresurada. Sentimos que se intentó imponer algo sobre lo que no existe consenso entre los trabajadores municipales», indicó. También denunció que hay afiliados que señalan persecuciones y cambios arbitrarios de lugar de trabajo dentro del municipio.
El empleado municipal César Barros fue más directo en sus acusaciones y calificó lo ocurrido como un «fraude electoral». «Lo que buscan es modificar reglas fundamentales justo antes de una elección. También quieren limitar los controles internos y cambiar artículos que les permitirían acomodar situaciones vinculadas a integrantes de la actual conducción», sostuvo. Barros afirmó además que «cada vez que alguien pidió explicaciones o solicitó información sobre el manejo del sindicato terminó siendo apartado o perseguido».
Graciela Benítez, ex secretaria adjunta del SOEMP y también precandidata a secretaria general, señaló que el punto más sensible de las reformas tiene que ver con un artículo sobre antecedentes penales. «Entendemos que el estatuto actual está ajustado a la legislación vigente y que no existe ninguna necesidad de modificarlo. Por eso decidimos manifestar nuestro rechazo», expresó.
Benítez también denunció que durante la asamblea hubo agresiones físicas e intimidaciones. «Fuimos insultados, empujados y en algunos momentos la situación se volvió muy tensa. Hubo amenazas y agresiones que no deberían ocurrir en un ámbito sindical. Nosotros fuimos a participar y a debatir, pero no encontramos espacio para hacerlo», relató. Agregó que los trabajadores municipales atraviesan dificultades económicas y que, en lugar de discutir condiciones laborales o salarios, la agenda gremial quedó dominada por disputas estatutarias.
Rubén Maciel, otro de los precandidatos a secretario general, describió la situación como «inédita» y advirtió que el conflicto podría derivar en nuevas presentaciones judiciales. «Se intenta cambiar una regla de juego en pleno proceso electoral y eso genera muchas sospechas. Los compañeros hicieron un esfuerzo para estar presentes y finalmente no tuvieron la posibilidad de expresarse», señaló. Maciel pidió garantías para un proceso electoral transparente y que los afiliados puedan elegir libremente a sus representantes.
Con informacion de Misiones Online.