Detuvieron a otro argentino en Brasil: lo acusan de fotografiar a un niño negro y enviar mensajes racistas

Un nuevo episodio de racismo con un argentino como protagonista sacudió a Brasil y generó fuerte repercusión pública. Eduardo Ignacio, de 63 años, fue detenido el domingo en el estado de Minas Gerais luego de que la madre de un niño negro de siete años encontrara en el celular del hombre imágenes del menor acompañadas de mensajes discriminatorios.

El hecho ocurrió durante un recorrido en el tren turístico Maria Fumaça, que une las ciudades históricas de São João del-Rei y Tiradentes. La familia viajaba para celebrar el cumpleaños de la madre cuando, según relató la mujer, un pasajero cercano le advirtió que el hombre sentado detrás de ellos fotografiaba y filmaba al niño de forma insistente.

Ante eso, la madre confrontó al sospechoso y le pidió que mostrara su teléfono. En un primer momento, el acusado negó haber grabado al menor y se resistió a entregar el dispositivo. Sin embargo, cuando la mujer logró acceder al contenido, encontró conversaciones privadas en las que el hombre compartía las imágenes del chico con comentarios vinculados a su color de piel.

De acuerdo con la denuncia, en uno de los mensajes el acusado afirmaba que podía «tomarlo como esclavo», mientras que en otra conversación hablaba de «tomar una esclava» para cuidar a las nietas de su interlocutor.

El hallazgo provocó indignación entre los pasajeros y el personal del tren, quienes impidieron que el hombre abandonara el lugar. Al finalizar el recorrido llegaron efectivos de la Policía Militar brasileña, que trasladaron al detenido a la Tercera Comisaría Regional de São João del-Rei. Allí quedó a disposición de la Justicia, que lo investiga por el delito de racismo, figura penal severamente castigada en Brasil.

La madre declaró ante las autoridades y describió el impacto que sufrió la familia durante lo que debía ser una jornada de festejo. «Es mi cumpleaños, pasé todo el día en la comisaría», manifestó ante medios locales. Además, señaló que el contenido hallado en el teléfono le generó temor sobre hasta dónde podría haber escalado la situación.

La investigación ahora busca establecer si existieron otros episodios similares y si el detenido distribuyó ese tipo de material entre más personas.

La empresa VLI, operadora del Maria Fumaça, emitió un comunicado en el que expresó su «total rechazo a cualquier acto de discriminación o racismo» y confirmó que colaborará con las autoridades judiciales.

El caso se suma a una serie reciente de incidentes protagonizados por ciudadanos argentinos en Brasil: meses atrás una mujer fue detenida por insultos racistas contra un empleado de bar, y otro hombre terminó arrestado tras una violenta discusión con trabajadores de una empresa de alquiler de autos.

Hasta el momento, el consulado argentino no emitió declaraciones públicas sobre la situación del detenido.