Doble operativo de seguridad en el Tribunal Penal 2 durante el juicio a los presuntos sicarios brasileños

El Tribunal Penal 2, ubicado sobre la calle San Martín casi 25 de Mayo en el centro de Posadas, fue escenario de un operativo de seguridad reforzado durante la segunda jornada del juicio oral contra David Wesley de Oliveira Silva y Gabriel Junior Guimaraes Da Silva, ambos de 24 años y de nacionalidad brasileña.

El Servicio Penitenciario Provincial (SPP) prácticamente duplicó el personal afectado: al menos una docena de agentes uniformados adicionales se sumaron al dispositivo, junto a efectivos de civil distribuidos dentro de la sala de audiencias. La vigilancia se extendió también a los alrededores de la manzana, con custodia en todas las salidas posibles del inmueble, incluyendo medianeras y fondo del edificio.

Según fuentes consultadas por este medio, el refuerzo respondió a informes elaborados por investigadores del propio SPP, que detectaron indicios en el comportamiento de los imputados que motivaron la decisión de extremar los recaudos.

Los dos acusados mantuvieron durante toda la jornada una actitud que ya habían exhibido en la primera audiencia: permanecieron esposados, sentados, mirando al frente y sin cruzar palabras entre ellos ni con nadie, tanto antes del inicio como durante el debate.

La audiencia resultó breve. De los siete testigos originalmente citados, el fiscal Vladimir Glinka y la defensora particular Ramona Gómez prescindieron de cinco. El fiscal había solicitado incluso la víspera dejar sin efecto la totalidad de los testimonios, pero la abogada defensora pidió la presencia de dos integrantes de la Dirección de Policía Científica. Su declaración se limitó a ratificar las firmas en las actas e informes del expediente que el juez de Instrucción 7, Miguel Mattos, y la fiscal Patricia Clérici habían elevado a juicio oral.

David Silva y Gabriel Guimaraes Da Silva son juzgados ante el tribunal integrado por los jueces César Antonio Yaya, Martín Alejandro Rau y Augusto Gregorio Busse. Según la acusación, habrían sido contratados para «ajustar cuentas» en el marco del narcotráfico regional y fueron quienes ejecutaron seis disparos de calibre nueve milímetros contra Cristian Díaz durante la madrugada del domingo 8 de mayo de 2022, alrededor de las 3.30, en el barrio Yohasá, en la zona oeste de Posadas. Enfrentan cargos por «homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos o más personas con alevosía».

Con informacion de Primera Edicion.