Dos emprendimientos misioneros llevan la yerba mate y la mandioca al Mundial del Alfajor

Dos emprendimientos misioneros estarán presentes este fin de semana en el Mundial del Alfajor, que se realizará en Costa Salguero, Buenos Aires. Se trata de Mianna, de Patricia Bujar, y Regional, de Nicolás Ostrorog, dos marcas que comparten la elaboración de alfajores sin gluten y la apuesta por incorporar productos identitarios de la provincia.

Mianna competirá con cuatro variedades: dulce de leche clásico, dulce de leche con cobertura de chocolate, ganache de yerba mate y naranja, y una propuesta con variegato de frutos misioneros. Regional presentará una única variedad, elaborada con fécula de mandioca, yerba mate y miel. «Voy en representación de los misioneros a esta competencia», señaló Ostrorog.

El origen de Mianna está ligado a una historia personal. Un diagnóstico médico llevó a Bujar a reducir el consumo de trigo, lo que la impulsó a capacitarse y comenzar a desarrollar recetas propias. «Me gusta siempre experimentar, probar», contó la emprendedora, que realizó cursos en Buenos Aires y empezó elaborando en su casa. Los pedidos fueron creciendo entre familiares y conocidos hasta que la marca tomó forma. Este domingo, Mianna cumple un año.

El nombre del emprendimiento tiene un origen familiar: su pareja, Mauricio Hlynianyj, es padre de Anna Hlynianyj, quien también tiene limitaciones con el consumo de trigo. «Mianna es mi hija Ana», explicó Bujar.

Uno de los objetivos centrales de la marca fue diferenciarse de la textura que suele asociarse a los productos sin gluten. «Suelen ser más secos, más acartonados, parecen como un tergopol», describió, al explicar que sus alfajores apuntan a una consistencia más suave. La base se logra con un mix de harina de maíz, almidón, harina de arroz y almidón de maíz. El emprendimiento cuenta con RNE, RNPA por producto y certificación sin gluten.

Actualmente, los productos de Mianna tienen presencia en las oficinas de ADEMI en Posadas y en los aeropuertos de Posadas e Iguazú y la Cruz de Santa Ana. La participación en el Mundial también busca abrir nuevos canales comerciales a través de la ronda de negocios que forma parte del evento. «Las expectativas son enormes», reconoció Bujar. «Para nosotros es un orgullo llevar la bandera misionera con el logo de Mianna», agregó.

El recorrido de Regional hasta el Mundial tiene un punto de partida diferente. Antes de volcarse a la producción de alfajores, Ostrorog trabajaba en turismo y recorrió chacras misioneras en el marco de una investigación sobre agroturismo e identidad productiva. A lo largo de unos tres años concretó entre 60 y 63 encuentros con familias de inmigrantes. «Tuve la suerte y el honor de poder compartir con abuelitos inmigrantes», recordó.

En esas visitas encontró una constante que terminaría siendo el corazón de su producto: «En todas las chacras me invitaban algo con yerba mate, miel y algo con mandioca». La idea de convertir esa combinación en un alfajor surgió como un homenaje a esas familias. «Tengo que hacer algo para honrar a esta gente que me recibió tan bien en sus casas, en sus chacras», recordó que pensaba en ese momento.

La primera receta llegó durante la pandemia. Después vino un largo proceso de ajustes con el trabajo de una ingeniera en alimentos y un chef. Según explicó Ostrorog, hace unos ocho meses llegaron a la receta definitiva.

El alfajor lleva aproximadamente tres años en el mercado y fue ampliando su presencia a medida que obtuvo las habilitaciones correspondientes. Hoy está disponible en los aeropuertos de Posadas e Iguazú, la Cruz de Santa Ana y el Parque Nacional Iguazú. Uno de los pasos más significativos fue el ingreso a Carrefour: Ostrorog contó que ya recibió tres pedidos y que «cada pedido es más grande que el anterior». Además, fue invitado a realizar el 20 de agosto un lanzamiento de Regional en una sucursal de la cadena en Corrientes, con presencia del CEO de la empresa.

Ese crecimiento obliga a pensar en escala. Actualmente el emprendimiento apunta a unas 350 cajas semanales de seis alfajores cada una, pero Ostrorog calcula que deberá duplicar o cuadruplicar la producción en los próximos meses. «No quiero perder la identidad de un producto regional y un producto que sea artesanal», afirmó, aunque reconoció que deberá invertir en tecnología para responder a la demanda.

Sobre la importancia de la formalización, fue directo: «Sin habilitaciones están todas cerradas», resumió, al señalar que los registros sanitarios son la llave de acceso a supermercados y cadenas.

Con esa trayectoria, Regional llega al Mundial para competir y para seguir sumando contactos comerciales. Y Ostrorog aprovecha para interpelar a otros productores: «Misiones, con el potencial que tiene, tiene muy poquita presencia a nivel nacional con productos de identidad misionera».

Con informacion de Misiones Online.