Dos investigadoras de la UNaM estudian por qué el streaming del CONICET se convirtió en fenómeno masivo

La transmisión en vivo que el CONICET realizó desde el Mar Argentino durante la expedición Talud Continental IV no solo cautivó a miles de espectadores y se llevó el Martín Fierro de Oro: también despertó el interés académico de dos investigadoras misioneras que decidieron estudiarlo en profundidad.

María Itatí Rodríguez, doctora en Comunicación e investigadora de la FHyCS-UNaM y del CONICET, y Adriana Carísimo, doctora en Antropología y docente de la misma institución, llevan adelante un proyecto que busca explicar, desde las ciencias sociales, las razones detrás del fenómeno.

El punto de partida fue una convocatoria de Daniel Lauretta, jefe de la expedición, junto a otros integrantes de la misión. Según explicó Rodríguez, «ellos buscaban respuestas sobre qué pasó con el famoso streaming del CONICET, pero no desde el sentido común ni desde las opiniones en redes sociales. Querían respuestas desde las ciencias sociales».

Carísimo señaló que «el streaming es un fenómeno argentino, aún no muy estudiado desde la comunicación» y que, como práctica de consumo cultural, es algo a lo que el público local está habituado. En su análisis, el éxito de la transmisión se vincula tanto al contexto social y político del momento como a la necesidad de visibilizar el trabajo científico y los mecanismos de financiamiento de la ciencia.

A partir de esa inquietud, las investigadoras desarrollaron un artículo académico que está en etapa de finalización y que ya derivó en la presentación de un panel en el Congreso de Comunicación Pública de la Ciencia (COPUCI).

«Fue un abordaje totalmente distinto del fenómeno. No solamente mostrar lo que ocurrió, sino generar conocimiento desde las ciencias sociales sobre situaciones que vemos y experimentamos todos los días, pero sobre las que pocas veces nos detenemos a reflexionar», sostuvo Carísimo.

Entre los ejes de análisis figuran las métricas de audiencia y el perfil de quienes siguieron la transmisión. Rodríguez indicó que la mayor parte de esa comunidad era hispanohablante, principalmente argentina, con una participación destacada de mujeres.

El trabajo también incorpora la perspectiva de los científicos que integraron la expedición: sus experiencias previas en comunicación de la ciencia, su vínculo con los medios y cómo vivieron la exposición pública que generó el streaming, que los llevó a aparecer no solo en plataformas digitales sino también en medios tradicionales de alcance nacional.

Otro eje del estudio es qué ocurrió después del pico de atención viral y cómo ese interés derivó en reconocimiento institucional. «El broche de oro fue que ganaron el Martín Fierro Federal de Streaming y luego el Martín Fierro de Oro», remarcó Rodríguez.

De esta manera, la transmisión que mostró en tiempo real la exploración de las profundidades marinas se convierte ahora en material de análisis para entender cómo se construyen los nuevos vínculos entre ciencia, medios y cultura digital.

Con informacion de Primera Edicion.