Eireté Ñu: la familia que se reinventó en el campo y hoy hace los únicos embutidos de cordero de Misiones

En guaraní, Eireté Ñu significa «néctar de campo». Pero detrás del nombre hay también una historia de ñepyrũ jey, que en la misma lengua quiere decir «volver a empezar».

El proyecto original de esta familia oriunda de Córdoba era otro: dos cabañas de troncos en medio de la naturaleza misionera, pensadas para turistas que buscaran el monte, el avistaje de aves, el silencio. Las lluvias, el deterioro de los caminos y la imposibilidad de ingresar materiales frenaron todo. Las cabañas siguen en pie, pero hoy la intención es venderlas para ampliar la sala de elaboración y construir un quincho donde los visitantes puedan compartir degustaciones y recorridas por el campo.

Lejos de resignarse, Liliana Costantino, su esposo Marcos Demarchi y su hijo Marcos Emiliano encontraron un pequeño lote entre Santa Ana y Cerro Corá. Ahí, en una chacra con animales donde la sala de la vivienda hace las veces de mostrador, arrancó el nuevo comienzo.

Las recetas son familiares, traídas desde Córdoba con raíces en la cocina italiana de sus ancestros, pero adaptadas a lo que produce la tierra misionera. El resultado son salames de cordero y cerdo, escabeches de conejo, de pollo y de cerdo, y almíbares elaborados con frutas de la región como carambola, mamón, quinoto, ananá, andaí, grosella y apepú.

El tiempo es parte del proceso. Un salame necesita al menos 22 días de secado y, cuando la humedad no acompaña, puede llevar más de un mes. «Acá no hay máquinas que hagan el trabajo por nosotros. Todo se pica a mano, se mezcla a mano y el secado es completamente artesanal», explica Marcos, el especialista en embutidos.

El cordero se convirtió en el sello del emprendimiento. «Es lo que más se vende», señalan, porque «la gente busca lo novedoso» y, según afirman, no existe otro emprendimiento similar en Misiones. Entre las especialidades figuran salame de cordero, bondiola, lomo ahumado, chorizo fresco, chorizo ahumado, hamburguesas y milanesas.

Para Marcos, hacer fiambres tiene «mucho que ver con el amasado y con el amor que uno le pone. Desde el primer salame hasta el último hay que hacerlo con las mismas ganas, porque si lo hacés por hacer, nunca sale».

Liliana, por su parte, se ocupa de los productos envasados: escabeches de verduras, berenjenas, morrones asados, salsas árabes, almíbares, jaleas y conservas elaboradas con frutas de la chacra o adquiridas a otros feriantes de la zona.

Eireté Ñu está presente todos los fines de semana en las Ferias Francas de Posadas: los sábados en Villa Cabello y los domingos en la Chacra 32-33. También toman pedidos para eventos.

En cuanto a precios, el salame de cordero oscila entre $12.000 y $13.000 según el peso de cada pieza. El salame de cerdo ronda los $38.000 el kilo, lo que equivale a entre $7.000 y $8.000 por unidad. Entre los escabeches, el de cordero vale $15.000, el de conejo $12.000, el de lomo de cerdo $10.000, el de pollo $7.000 y la lengua a la vinagreta $10.000. Las conservas vegetales tienen un precio general de $5.000 y los almíbares, mermeladas y conservas dulces arrancan en $8.000.

Para llegar al establecimiento desde Posadas, una opción es ingresar a Cerro Corá por la ruta provincial 3, tomar la avenida Los Lapachos unos 5,4 km y seguir por el camino vecinal hacia la izquierda otros 2,5 km; el ingreso queda a la derecha. Otra alternativa es por ruta 12: pasar el peaje de Santa Ana unos 50 metros, doblar a la derecha y recorrer 4,5 km hasta la primera bifurcación, continuar 1 km más por el camino principal hasta el cartel que indica «A Cerro Corá». El acceso es de tierra y parte ripio; se recomienda circular con precaución.

Contacto: Instagram @proyectoeiretenu o WhatsApp 3764-107547.

Con informacion de Primera Edicion.