Jorge Oscar de Lara (44), señalado por la Justicia de Misiones como presunto instigador del ataque que sufrió su expareja Olga Padilha Leites en San Antonio el pasado 13 de septiembre, quedó en libertad en las últimas horas. La razón: es ciudadano brasileño y la Constitución de ese país prohíbe la extradición de sus nacionales. Su defensa utilizó ese argumento para lograr su liberación.
De Lara había permanecido siete meses prófugo antes de ser detenido en Brasil. Al no registrar causas pendientes en jurisdicción brasileña, y al no poder ser extraditado, recuperó la libertad.
El hecho que originó la investigación ocurrió a las 8.30 de aquel sábado de septiembre. Olga Padilha Leites, de 40 años, estaba sola en el minimercado donde trabajaba, en el barrio Alecrín de San Antonio, cuando un joven llegó en motocicleta, ingresó al local haciéndose pasar por cliente, sacó un arma y le disparó en la cabeza. Luego se abalanzó sobre ella con un cuchillo e intentó degollarla. La mujer forcejeó para defenderse y recibió múltiples cortes antes de que el agresor huyera.
A pesar de las gravísimas heridas, Padilha Leites caminó aproximadamente un kilómetro hasta el hospital local. Fue trasladada de urgencia al SAMIC Eldorado, donde le suturaron un corte de 40 centímetros en el cuello que, según informaron, estuvo a muy poco de comprometer arterias vitales. El proyectil aún no pudo ser extraído de su cabeza.
El acusado de ser el ejecutor material del ataque es Ariel Tome, quien fue detenido en Santo Tomé, Corrientes, donde la policía incautó dos armas de fuego en su vivienda. Fue trasladado a Corrientes y puesto a disposición del Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, que instruye la causa bajo la conducción del juez Martín Brites. Según la investigación, Tome habría concurrido al minimercado en al menos dos oportunidades previas al ataque.
En cuanto a De Lara, los investigadores lo vincularon con el hecho en el rol de presunto instigador o ideólogo. La familia de la víctima lo había señalado como sospechoso de haber incendiado la vivienda de Olga Padilha casi un mes antes del ataque. Sobre él pesaba además una restricción de acercamiento, y la pareja llevaba tres meses separada al momento de los hechos.
Ante la imposibilidad de extraditarlo, el Juzgado de Puerto Iguazú tiene previsto remitir los antecedentes del caso a las autoridades brasileñas para solicitar que se le inicie un proceso judicial en Brasil por su presunta participación como instigador del ataque.
Con informacion de Primera Edicion.