Las ventas minoristas crecieron un 0,9% interanual en junio a nivel nacional, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Sin embargo, en el mismo período se registró una caída del 1,3% respecto a mayo y una retracción acumulada del 2,5% en el primer semestre. Para el comercio posadeño, esos números reflejan apenas una mejora puntual en un cuadro que sigue siendo complicado.
Federico Panosso, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, señaló que algunos rubros se beneficiaron en junio por la confluencia del aguinaldo, el Día del Padre y el consumo vinculado al Mundial. «Junio suele tener estas particularidades por una cuestión del aguinaldo. Sumado a eso, tiene mucha incidencia este consumo mundialista, sobre todo en alimentos, bebidas e inclusive un poco de indumentaria», afirmó.
El dirigente también destacó el efecto del Día del Padre en indumentaria y artículos deportivos, aunque aclaró que se trató de impulsos acotados. «Son repuntes que son positivos, que el comerciante espera y trabaja también con su agenda o calendario. Sabe que viene el aguinaldo, que se tenía que preparar para el Día del Padre y suma estar en este tema del Mundial», indicó.
Parosso subrayó que Misiones suele quedar por debajo de la media nacional en este tipo de mediciones, en parte por las asimetrías fronterizas y el flujo de compras hacia Encarnación.
Uno de los principales problemas que identificó es el peso de los alquileres en la estructura de costos. «El alquiler es un gasto fijo que tiene un comerciante hoy que impacta como número uno en la estructura. No baja a la medida de lo que el comercio necesita», remarcó. Si bien algunos propietarios ofrecen descuentos por renovación o facilidades de pago, Panosso consideró que ese alivio no alcanza frente a la caída del consumo. A ese problema se suma el costo de la energía y otros servicios, que continúan en alza.
«Hay una inflación que sigue marchando, aunque es un número mucho menor a otros momentos de la Argentina, pero en contrapartida tenemos consumos que van cayendo. El punto de equilibrio, que es ingreso igual a gasto, no está pasando en la mayoría de los comercios», afirmó. Según explicó, esa dinámica lleva a que varios negocios acumulen deudas hasta que, cuando pierden acceso al crédito, terminan cerrando.
Panosso también cuestionó las estadísticas que se limitan a contar aperturas y cierres sin considerar la escala de cada negocio ni los puestos de trabajo involucrados. «Podés tener un negocio que cierra con 60 colaboradores y te abren cinco locales nuevos que contratan dos personas o que atiende el único dueño con un ayudante. La estadística hay que analizarla y desmenuzarla», sostuvo.
En esa línea, fue directo sobre el impacto en el empleo: «La realidad es que se cierran negocios y se va perdiendo empleo en la ciudad, más allá de que es cierto también que se vuelven a abrir nuevos emprendimientos. Las dos cosas son ciertas, pero el resultado final es negativo con colaboradores y hay más desempleo».
El dirigente también planteó la vulnerabilidad estructural de Posadas como ciudad comercial. «Posadas no tiene turismo, no tiene minería, vive del comercio. Si el comercio posadeño no tiene herramientas para competir, ¿cómo hacemos?», cuestionó.
Al cierre, Panosso reconoció que hay voluntad de reconversión entre los empresarios locales, pero advirtió que los cambios no son inmediatos. «Hay pensamiento estratégico de parte de los empresarios para reconvertirse, pero lo que no nos dieron es tiempo. No es girar una perilla y cambiar de modelo: hay toda una estructura atrás y, en muchos casos, se necesitarán menos personas de las que requería un proceso productivo de fabricación», concluyó.
Con informacion de Misiones Online.