El Banco Central de la República Argentina (BCRA) habilitó a las entidades financieras para que asignen las cuentas abiertas de manera no presencial a cualquier sucursal del país, independientemente del domicilio del titular. La medida tiene vigencia inmediata y apunta, según el organismo, a reducir la carga fiscal que recae sobre los préstamos y los servicios bancarios.
En la práctica, esto significa que si un cliente abre una caja de ahorro, una cuenta sueldo o una cuenta corriente a través de canales digitales —como ocurre en la gran mayoría de los casos hoy en día—, el banco podrá radicarla en la sucursal ubicada en el municipio o provincia donde los impuestos sean más bajos, sin que el lugar de residencia del cliente incida en esa decisión.
La normativa establece que los bancos que admitan la apertura no presencial de cuentas a través de medios electrónicos podrán asignar cualquier casa operativa a los fines de la radicación, y que esa asignación deberá ser informada al cliente al momento de abrir la cuenta. Ese es el único requisito que impuso el Central, cuya conducción está a cargo de Santiago Bausili.
En algunas entidades ya se interpretaba que esta práctica estaba permitida, pero el BCRA optó por incorporarla explícitamente a su normativa para evitar ambigüedades.
La medida reactiva una disputa de larga data entre el Central y los gobiernos provinciales y municipales. El organismo sostiene que las altas alícuotas de Ingresos Brutos y otras tasas que los distritos aplican sobre la actividad financiera encarecen el crédito y los servicios bancarios para los usuarios.
En julio del año pasado, el BCRA había publicado un documento elaborado por la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) con una tabla comparativa de las alícuotas que cada provincia aplica sobre la actividad financiera. En ese relevamiento, Misiones aparece con una tasa del 7,80%, por encima de distritos como Mendoza (7%), Corrientes (4,70%) o Santiago del Estero (3%), pero por debajo de San Juan (8,50%) y de la Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Jujuy y Salta, todas con un 8%.
Esa diferencia de alícuotas es precisamente la que el BCRA busca que los bancos puedan arbitrar a la hora de radicar las cuentas digitales de sus clientes.
Con informacion de Misiones Online.