En la esquina de Belgrano y General Paz de Posadas, donde a principios del siglo XX funcionaba un complejo industrial y depósito de la yerbatera Heras y Heras, hace 35 años se instaló un espacio cultural que con el tiempo se convirtió en referencia ineludible para el arte misionero. Este lunes 18 de mayo, el Centro Cultural Vicente Cidade celebra ese aniversario con una agenda cargada de actividades.
El edificio tiene historia propia: su sector más antiguo data de 1920 y la parte más alta fue levantada en 1935, décadas antes de que el lugar adquiriera su identidad cultural actual.
Alejandro Gutiérrez, director del Cidade, sintetizó el peso del espacio en la escena artística provincial: «Todo artista que haya empezado en esta ciudad o en esta provincia pasó una vez por acá a mostrar algo».
Hoy el centro atraviesa uno de sus momentos de mayor actividad. Cerca de 20 talleres funcionan de lunes a lunes, con propuestas que van desde yoga y danza contemporánea hasta escritura, pintura y entrenamiento corporal. Algunos son gratuitos y otros arancelados. «Tenemos actividades todos los días desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche», señaló Gutiérrez. Las inscripciones y consultas se canalizan a través de las redes sociales oficiales del espacio.
En el marco de los festejos, el Cidade rinde homenaje a figuras del patrimonio artístico misionero. Uno de los principales es Mandové Pedrozo, quien habría cumplido 89 años el pasado 12 de mayo. La semana pasada se inauguró una muestra especial con cuadros aportados por familias amigas del centro y dibujos del museo de la CEEL de Eldorado. Este martes 19, a las 19 horas, el biógrafo Víctor Durán encabezará un conversatorio abierto sobre la vida y obra del artista. «Queremos que quienes tengan una experiencia con Mandové o incluso un cuadro suyo puedan compartir su mirada y sus recuerdos», explicó Gutiérrez.
El otro homenaje de este año está dedicado a Zygmunt Kowalski, al cumplirse 15 años de su fallecimiento. En su reconocimiento, el centro colocó una placa en la fachada principal que identifica la sala de exposiciones con su nombre. Junto a la familia Kowalski se proyectan además futuras muestras y conversatorios dentro de la programación anual.
El edificio alberga diversos espacios: la sala auditorio Horacio Quiroga, con capacidad para 120 personas; la sala de exposiciones Zygmunt Kowalski; la sala de danza y entrenamiento Donetto; y el hall principal, donde funciona el bar cultural Flora. El centro trabaja también en la recuperación de espacios anexos, como las salas Marisil Ceccarini y José Luis Larzábal, con el objetivo de ampliar la oferta.
Para Gutiérrez, sostener durante más de tres décadas el vínculo con la cultura independiente y los artistas emergentes es el mayor logro del espacio. «Seguimos reafirmando el compromiso cultural de mantener este lugar como un polo creativo para las industrias culturales independientes», afirmó, y cerró con una frase que resume el espíritu del Cidade: «Si algún artista todavía no pasó por acá, sigue siendo un objetivo llegar acá».
Con informacion de Misiones Online.