El comercio de Misiones llega al cierre de año en una situación crítica. Desde noviembre de 2023, mes previo a la asunción de Javier Milei, se perdieron alrededor de 6.000 puestos de trabajo en el sector y unos 500 establecimientos comerciales dejaron de funcionar en la provincia. Los datos corresponden a estimaciones del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, expuestas por el secretario adjunto del gremio, Agustín Gómez, en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El dirigente precisó que esa cifra forma parte de una pérdida mayor: según el gremio, en el mismo período desaparecieron 13.000 puestos de trabajo en total en Misiones, y unas 1.500 empresas de distintos rubros cesaron sus actividades.
Gómez señaló que las expectativas de recuperación aún no se traducen en mayor consumo. El Día de la Madre, una de las fechas más importantes del calendario comercial, dejó resultados por debajo de lo esperado. «Los números, la verdad, no fueron tan alentadores como se esperaba. Por eso se siguen dando situaciones de cierre, situaciones de despido, por el contexto económico que dificulta mucho el día a día», afirmó.
Las pequeñas y medianas empresas son las más golpeadas, según el sindicalista, por su menor capacidad financiera para sostenerse cuando caen los ingresos. El microcentro de Posadas refleja esa situación: varios locales que funcionaron durante años permanecen vacíos.
Algunos comerciantes intentan evitar el cierre definitivo con reducciones de personal o reorganización interna. En ciertos casos, los propietarios optaron por desvincular empleados y atender ellos mismos los locales junto a su familia. «Se dieron casos de que se desvincularon, pero ese emprendimiento, esa empresa, siguió siendo atendida por la familia», describió Gómez.
Uno de los cierres recientes analizados fue el de Megatone en Posadas, que también afectó sucursales en Paraná y Río Cuarto. Según Gómez, siete trabajadores quedaron desvinculados en la capital misionera, incluido el gerente, y se ofrecieron acuerdos individuales para abonar las indemnizaciones en cuotas.
El dirigente vinculó ese caso con la situación de los exempleados de Musimundo, que atraviesan dificultades para cobrar lo que se les adeuda. «Los compañeros de Musimundo todavía no cobraron el último sueldo ni la indemnización», advirtió. El sindicato acompañó a los afectados en presentaciones ante la Justicia de Chaco, donde se tramita el procedimiento, y puso a disposición asesoramiento jurídico y traslado. El plazo para realizar esas gestiones vence el 6 de noviembre.
Mientras esperan una resolución, algunos trabajadores accedieron al seguro de retiro La Estrella y a la prestación por desempleo, aunque Gómez consideró que esos recursos no alcanzan para cubrir los gastos cotidianos. Varios de los despedidos, incluso con décadas de antigüedad, comenzaron a buscar ingresos a través de aplicaciones de transporte, reparto o pequeños emprendimientos.
Respecto a la próxima apertura del Duty Free en la cabecera del puente internacional San Roque González de Santa Cruz, en Posadas, Gómez reconoció la relevancia de sumar empleos. «La creación de trabajo es fundamental, y más en este contexto que estamos atravesando», dijo. Sin embargo, aclaró que el emprendimiento no resuelve el problema de fondo: la asimetría impositiva frente a Paraguay y Brasil. El reclamo histórico del sector apunta a obtener un régimen diferencial que reduzca a la mitad el IVA en ciudades fronterizas como Posadas, Puerto Iguazú y Bernardo de Irigoyen.
En materia salarial, el gremio indica que el salario inicial de un empleado de comercio con jornada completa ronda 1,1 millones de pesos. El último acuerdo paritario prevé incrementos del 1,9% para octubre, noviembre y diciembre, más una suma adicional de 50.000 pesos que se percibirá con los haberes de octubre, abonados en noviembre. Gómez consideró que esas actualizaciones son insuficientes. «Venimos con una paritaria pisada, porque no se acuerda o no se aumenta acorde a la realidad. Una inflación te da a veces más del 2% y te permiten acordar menos», cuestionó.
El dirigente también advirtió que una parte importante de los ingresos de los trabajadores se destina a servicios, transporte y alimentos, lo que achica el margen para otros gastos. A eso se suma el endeudamiento creciente. «Están bastante complicados con deuda de tarjeta, deuda de préstamos, de billeteras virtuales. Esa es otra realidad y otra difícil situación que atraviesa el trabajador», indicó. En ese escenario, estimó que el aguinaldo de fin de año podría destinarse tanto al consumo como a cancelar deudas acumuladas.
Con informacion de Primera Edicion.