El conflicto entre Estados Unidos e Irán se agrava con bombardeos a infraestructura y ataques con misiles en la región

El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán escaló con fuerza durante las últimas horas, luego de que fuerzas estadounidenses atacaran infraestructura estratégica en el sur de Irán y Teherán respondiera con misiles sobre países aliados de Washington en Medio Oriente.

La ofensiva ocurre semanas después del colapso del alto el fuego alcanzado en junio y reduce aún más las posibilidades de retomar el diálogo diplomático.

Durante la madrugada del viernes, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ejecutó bombardeos sobre puentes, instalaciones portuarias y sistemas eléctricos en distintas zonas del sur de Irán. La provincia de Hormozgán fue una de las más golpeadas: medios estatales iraníes informaron al menos siete muertos. Entre los objetivos alcanzados estuvo Bandar Khamir, ciudad ubicada sobre el estrecho de Ormuz.

También resultaron dañadas conexiones viales y ferroviarias que unen Bandar Abbas —el principal puerto iraní— con el interior del país. CENTCOM confirmó además la destrucción de una torre de vigilancia marítima en el puerto de Chabahar, sobre el golfo de Omán, que según Washington era utilizada por la Guardia Revolucionaria para monitorear y coordinar ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho.

Las autoridades iraníes reconocieron por primera vez daños en su red eléctrica e instaron a la población del sur del país a reducir el consumo de energía. Según el Ministerio de Salud de Irán, los ataques dejaron al menos 38 muertos y más de 400 heridos en total.

Como respuesta, Irán lanzó misiles contra Qatar, Kuwait, Bahréin y otras posiciones vinculadas a Estados Unidos en la región. En Kuwait fueron alcanzadas una planta energética y una instalación de desalinización de agua. Qatar activó sus sistemas antiaéreos para interceptar proyectiles dirigidos a su territorio, y tanto Bahréin como Jordania informaron la intercepción de misiles y drones iraníes.

En ese contexto, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, anunció la suspensión de todos los compromisos asumidos en el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos el mes pasado. «Estados Unidos violó primero sus obligaciones y nosotros también suspendimos las nuestras. Estamos ocupados defendiendo el país», afirmó el funcionario.

La decisión deja prácticamente sin efecto el último canal de diálogo que permanecía abierto entre ambos gobiernos.

El eje del conflicto sigue siendo el estrecho de Ormuz, por donde en condiciones normales circula cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural que se comercializan en el mundo. Desde el inicio de la guerra, Irán restringió el tránsito por esa ruta, mientras Estados Unidos endureció el bloqueo naval sobre puertos iraníes y amplió sus operaciones militares.

Según datos del sistema MarineTraffic, el número de embarcaciones que atraviesan el estrecho cayó a su nivel más bajo en tres semanas. La menor circulación impulsó una nueva suba del petróleo Brent, que superó los 86 dólares por barril.

Con informacion de Primera Edicion.