El Día del Padre generó un escenario de contrastes entre Misiones y el resto del país. A nivel nacional, el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) registró una baja del 0,3% interanual en las ventas minoristas, acumulando así el cuarto año consecutivo en terreno negativo, tras las caídas de 2023 (-1,2%), 2024 (-10,2%) y 2025 (-1,7%). El ticket promedio nacional llegó a $78.986.
En Posadas, en cambio, el balance fue considerado positivo por referentes del sector. Carlos María Beigbeder, de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), explicó en LT17 Radio Provincia que algunos rubros lograron un «empate técnico» respecto al año anterior y que el resultado fue favorable «para la situación nacional que estamos atravesando», marcada por salarios que todavía corren detrás de la inflación.
Entre los factores que impulsaron las ventas locales se destacaron el programa Ahora Papá, que ofreció reintegros del 20% y financiación en cuotas sin interés, y el pago del medio aguinaldo a trabajadores activos, jubilados, pensionados y retirados provinciales, que sumó circulación de dinero en una fecha clave para el comercio.
Beigbeder subrayó la importancia de que el circuito comercial se haya mantenido activo. «Hubo transacciones, la gente salió a comprar, sin duda que es positivo porque genera que ese negocio siga manteniendo las fuentes de trabajo», remarcó.
Desde los locales también se percibió una mejora respecto a fines de semana anteriores. González María, encargada de Posadas Showroom, señaló que las ventas «estuvieron muy bien» y destacó el rol de las promociones: «Manejamos buenos precios, eso ayudó muchísimo a que la gente nos eligiera». Entre los artículos más vendidos figuraron jeans, camisas y buzos incluidos en ofertas.
Sobre el uso de tarjetas de crédito, González indicó que «la gente usa mucho la tarjeta porque aprovecha los reintegros y, también, porque a veces la plata no alcanza». Esta tendencia también se reflejó a escala nacional, donde más del 80% de los comercios aplicó alguna estrategia para incentivar las ventas, como cuotas sin interés, descuentos por pago en efectivo, beneficios bancarios y envíos gratuitos.
Sin embargo, no todos los sectores atravesaron la fecha de la misma manera. Beigbeder señaló que «electrodomésticos e indumentaria siguen entre los rubros más afectados» por la pérdida de poder adquisitivo, aunque aclaró que el Mundial generó una mejora puntual en la venta de televisores. En alimentos, indicó que «el consumo se sostiene mejor, aunque con cambios de hábitos y mayor presencia de segundas marcas».
El dirigente comercial también advirtió sobre las dificultades estructurales que enfrenta el sector. «Coincido en que los sueldos están atrasados y venimos corriendo atrás hace años, pero la situación tampoco ayuda. Todo se complica por falta de dinero, falta de consumo, falta de facturación y falta de rentabilidad», sostuvo.