El directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) resolvió este martes habilitar las entrevistas a los postulantes para cubrir tres cargos estratégicos del organismo: Gerencia General, Auditoría Interna y Fiscalizador Móvil-Inspector. La decisión se tomó por siete votos a favor, en contra de la posición del representante del Gobierno de Misiones, Ricardo Maciel.
El punto generó tensión desde el inicio de la reunión. Según lo informado, los candidatos ya habían sido convocados a la sede del Inym cuando llegaron los integrantes del directorio, y las entrevistas no figuraban en el orden del día comunicado originalmente. Ante esa situación, el presidente del organismo, Rodrigo Correa, propuso que el cuerpo definiera si correspondía avanzar de todos modos. La mayoría acompañó la moción.
Votaron a favor los representantes de Producción, Secaderos, Cooperativas, Industria y del Gobierno nacional. En contra lo hicieron Maciel, Carmelo Rojas —por los trabajadores rurales— y Roberto Ferreyra, también por Producción. Jorge Haddad estuvo ausente.
Días antes de la reunión, Maciel había presentado una objeción formal al procedimiento. Su planteo sostenía que las recomendaciones de la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control debían pasar primero por el directorio antes de avanzar a etapas siguientes, con el argumento de preservar las competencias del cuerpo y garantizar el cumplimiento de los pasos establecidos. La mayoría del directorio no lo acompañó.
Entre los nombres vinculados al proceso figura Rosana Biale para la Gerencia General —quien ya condujo esa área y fue desplazada— y Sebastián Pratto para Auditoría Interna, actual jefe de Administración y ex suplente de la gerencia.
Las entrevistas se realizaron, pero la designación definitiva de los tres cargos quedó pendiente para una próxima reunión del directorio.
La extensa ronda de entrevistas ocupó gran parte de la jornada y el cuerpo pasó a cuarto intermedio sin resolver otros temas en agenda, entre ellos la tasación y eventual venta de inmuebles del Inym y el proyecto para reglamentar el uso del llamado «palo de descarte» como subproducto con fines industriales.