El encarecimiento de los fertilizantes golpea a toda la producción agropecuaria de Misiones

El costo de producir en Misiones sigue en alza y los fertilizantes se convirtieron en uno de los factores que más presiona sobre la rentabilidad del campo provincial.

El último informe de la zafra tealera del Ministerio del Agro de Misiones cuantifica el problema con precisión. Durante la campaña 2025-2026, los fertilizantes nitrogenados aumentaron un 47%, el mayor incremento registrado entre los insumos relevados. Los fertilizantes en general subieron un 27%, los herbicidas un 25% y el combustible medido en dólares un 24,6%.

Aunque el análisis corresponde al té, los especialistas advierten que la situación abarca a toda la actividad agropecuaria misionera. Casi todas las economías regionales de la provincia dependen de la fertilización para mantener la productividad del suelo.

En la yerba mate, por ejemplo, décadas de cosechas continuas exigen una reposición permanente de nutrientes. Sin fertilización adecuada, los rendimientos caen y las plantaciones se deterioran de manera progresiva. En el tabaco, el manejo nutricional debe ser preciso para cumplir los estándares de la industria exportadora, por lo que cada suba de costos recorta directamente el margen por hectárea.

También los agricultores feriantes sienten el impacto. La producción de hortalizas, verduras y frutas para las ferias francas requiere aplicaciones periódicas que aseguren fertilidad y volumen. Ante los precios actuales, muchos optan por reducir dosis o espaciar las aplicaciones, lo que termina afectando tanto el rendimiento como la calidad de lo cosechado.

«Hoy cada bolsa de fertilizante pesa mucho más en el costo de producción. Hay veces que tenemos que elegir entre comprar fertilizante o invertir en otra necesidad de la chacra. Si fertilizamos menos, sabemos que la producción también va a bajar», explicó una productora feriante consultada para el informe oficial.

En la forestación, si bien los ciclos son más extensos, el establecimiento de nuevas plantaciones y el manejo de los primeros años también requieren fertilización para impulsar el crecimiento inicial.

El fenómeno no es estrictamente local. En los últimos meses, el mercado internacional estuvo condicionado por el encarecimiento del gas natural —insumo clave para fabricar urea—, los conflictos en Medio Oriente, el aumento de los costos logísticos y restricciones comerciales aplicadas por algunos países productores.

Argentina importa más de la mitad de los fertilizantes que consume, principalmente desde Marruecos, China, Estados Unidos y Perú. Esa dependencia hace que cualquier tensión en el mercado global se traslade directamente al productor. Los fertilizantes nitrogenados representan cerca del 56% del consumo nacional.

Ante este escenario, en distintas regiones ya se registran estrategias como postergar compras, reducir aplicaciones o concentrar la fertilización únicamente en los lotes considerados más rentables.

El propio informe de la zafra tealera muestra una consecuencia concreta de ese ajuste. Junto al déficit hídrico y la presencia de ácaros, la menor fertilización figura como uno de los factores que explican la caída de casi 16% en la productividad de la campaña 2025-2026. La producción provincial fue estimada en 302.000 toneladas de brotes de té, por debajo de campañas anteriores.

El problema excede a cualquier cultivo en particular. En un contexto de costos que crecen más rápido que los precios recibidos, muchos productores ajustan justamente el insumo que más incide sobre los rendimientos, comprometiendo la capacidad productiva de campaña en campaña.

Con informacion de Primera Edicion.