El gasto público cayó 2,3% en el primer semestre, pero los subsidios energéticos treparon 160%

El gobierno de Javier Milei cerró el primer semestre de 2026 con una caída real del gasto público del 2,3% respecto del mismo período del año anterior. Sin embargo, un informe de la consultora Analytica, dirigida por el economista Ricardo Delgado, expone una tensión dentro de ese ajuste: mientras la tijera siguió funcionando sobre la obra pública y las transferencias a provincias, los subsidios energéticos registraron un salto que contrasta con el discurso oficial de recorte generalizado.

En junio, el gasto primario devengado subió un 3,7% en términos reales respecto al mismo mes de 2025. Dentro de ese dato puntual, el número más llamativo fue el de los subsidios económicos: crecieron un 71,1% real en el mes, y la porción destinada a energía se disparó un 160,2% interanual. En el acumulado semestral, ese rubro anotó una suba del 73,7%.

Según el informe de Analytica, el salto no refleja un cambio de política sino una combinación de factores estacionales y del esquema tarifario vigente. Casi el 80% de las transferencias energéticas tuvo como destino CAMMESA, la administradora del mercado eléctrico mayorista. A eso se suma que la cobertura de las tarifas sobre el costo de generación cayó al 65,5%, frente al 70,1% de un año atrás, lo que obligó al Estado a incrementar las compensaciones.

En paralelo, el ajuste continuó siendo pronunciado en otros rubros. La obra pública se desplomó un 74,9% real en junio, con retrocesos tanto en construcciones como en transferencias de capital. Las transferencias a provincias mostraron una caída del 88% en el mes, aunque Analytica aclara que parte de esa baja responde a un cambio metodológico; corrigiendo ese efecto, la reducción igualmente supera el 84%.

El balance del semestre completo muestra con claridad las prioridades del esquema fiscal. Los subsidios económicos crecieron cerca del 30%, mientras que las jubilaciones avanzaron apenas un 1,3% en términos reales y las asignaciones familiares prácticamente empataron con la inflación. En el otro extremo, las transferencias a provincias retrocedieron un 62,1% —aunque descontando el efecto de los hospitales SAMIC la caída se reduce al 52,3%, según precisa el informe—, la obra pública acumuló una baja del 32,4% y los programas sociales cayeron un 24,7%.

Con informacion de Primera Edicion.