El gobierno nacional dispuso una reducción de $63.021 millones en el presupuesto del Ministerio de Salud, a cargo de Mario Lugones. La medida fue establecida mediante la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, y publicada en el Boletín Oficial.
Los recortes afectan gastos corrientes y de capital, y se distribuyen en varios programas. El de mayor impacto es el Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud, que pierde $25.000 millones en transferencias a las jurisdicciones. El programa de Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica sufre una baja de $20.000 millones destinados a compras farmacéuticas.
También se reducen fondos para Cobertura Sanitaria Compensatoria ($5.000 millones), Investigación, Prevención y Tratamiento del Cáncer ($5.000 millones), Prevención y Control de Enfermedades Endémicas ($1.500 millones), Salud Sexual y Procreación Responsable ($900 millones) y el programa de Respuesta al VIH, ITS, Hepatitis Virales, Tuberculosis y Lepra ($800 millones).
El ajuste alcanza además a organismos descentralizados. El Instituto Malbrán registra una reducción de $1.162 millones, con efectos en la producción de biológicos y el control de enfermedades. El INCUCAI pierde casi $1.000 millones, la ANMAT $344 millones en tareas de fiscalización, la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES) $3.196 millones y la Superintendencia de Servicios de Salud $1.743 millones.
Según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), las transferencias corrientes a provincias y municipios en la función Salud cayeron un 98,8% interanual en términos reales durante abril.
En ese marco, el miércoles se realizó la Marcha Federal por la Salud Pública, convocada por trabajadores del sector, residentes, organizaciones sindicales y profesionales sanitarios. Desde los sectores organizadores advierten que el deterioro del sistema afecta especialmente a quienes dependen de la atención pública.
La medida se conoce en un contexto sanitario sensible: un brote de hantavirus en Ushuaia ya tuvo repercusión en la provincia de Buenos Aires, donde el Boletín Epidemiológico bonaerense registró un aumento del 50% en los contagios, con 18 casos confirmados y siete fallecimientos.
Con informacion de Primera Edicion.