El Gobierno provincial pone topes a descuentos y tasas para aliviar el sobreendeudamiento de empleados públicos

El Gobierno de Misiones puso en marcha un régimen de asistencia financiera para empleados públicos provinciales, jubilados, pensionados y retirados del IPS que enfrentan situaciones de sobreendeudamiento. La iniciativa responde al crecimiento de la mora crediticia y al peso creciente que las cuotas de préstamos tienen sobre los ingresos de las familias.

El ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, informó este miércoles que las primeras medidas comenzaron a implementarse en julio y que en septiembre se incorporará una nueva regulación sobre las tasas de interés.

La medida inicial estableció un tope del 39% de los haberes netos para los descuentos que operan a través del Código Único de Descuento en los Haberes (CUAD). El límite aplica sobre los créditos otorgados a partir de la entrada en vigencia de la norma, pero el Gobierno también inició un proceso de refinanciación para quienes ya superaban ese umbral de endeudamiento.

Según precisó Safrán, 538 agentes fueron alcanzados hasta el momento por el mecanismo de asistencia. Los efectos comenzarán a verse con la acreditación de haberes del sábado 29 de agosto; en algunos casos, el auxilio llegará durante la primera semana de septiembre mediante una acreditación especial que, según explicó el funcionario, no estará sujeta a retenciones por créditos bancarios.

El ministro indicó además que el Banco Macro comenzó a ofrecer refinanciaciones a clientes en situación de sobreendeudamiento o mora, aun cuando el Banco Central no exige ese procedimiento por normativa. Cada caso será evaluado de forma individual y los interesados deberán acercarse a las sucursales de la entidad para solicitarlo.

Para septiembre, Hacienda prepara una resolución que fijará topes a las tasas de interés que pueden cobrar las entidades que otorgan préstamos personales mediante códigos de descuento. El objetivo, según explicó Safrán, es regular el costo financiero que afrontan trabajadores activos y pasivos del Estado y evitar que quienes necesitan financiamiento recurran a prestamistas con tasas considerablemente más altas. La Provincia también analiza reducir aún más los límites aplicados a esos créditos, una decisión que podría anunciarse también en septiembre.

Safrán aclaró por qué el Gobierno no dispuso directamente la reducción automática de las cuotas que se descuentan de los salarios. Sostuvo que una medida de ese tipo podría hacer que el trabajador incumpla las condiciones originales del préstamo y quede registrado como moroso ante el sistema financiero, con el consiguiente daño a su historial crediticio. Por eso, explicó, se optó por analizar cada situación en particular y avanzar a través de refinanciaciones que reduzcan la presión sobre el ingreso sin generar antecedentes negativos.

El ministro también se refirió a los proyectos que comenzaron a impulsarse en la Legislatura provincial para atender el problema. Señaló que esas iniciativas deberán evaluarse en función de la normativa nacional y buscando un equilibrio que proteja los ingresos de los trabajadores sin derivar, como efecto no deseado, en situaciones formales de mora.

Safrán relacionó el conjunto de las medidas con el deterioro generalizado de la capacidad de pago y mencionó como referencia el último reporte del Banco Central, que registra un indicador de mora superior al 12%, además del impacto de las elevadas tasas de interés vigentes durante parte del año pasado.

Con informacion de Primera Edicion.