El INTA Cerro Azul lanza el Maíz Bautista, la primera variedad desarrollada específicamente para las chacras misioneras

Por primera vez en la historia de la provincia, los productores misioneros tienen acceso a una variedad de maíz creada en Misiones y pensada para sus condiciones específicas. Se trata del Maíz Bautista INTA, desarrollado por el Equipo de Cultivos Anuales de la Estación Experimental del INTA Cerro Azul a lo largo de una década de trabajo técnico y científico.

El investigador Adrián de Lucía, uno de sus principales artífices, explicó que se trata de una variedad de polinización abierta, convencional y no transgénica, registrada ante el Instituto Nacional de Semillas en 2022. Luego de varias campañas de multiplicación, el INTA lleva adelante ahora un relanzamiento con un volumen importante de semillas disponibles.

El contexto productivo justifica el esfuerzo. Misiones tiene alrededor de 30 mil hectáreas destinadas al maíz, pero hasta ahora los productores debían recurrir a híbridos o variedades diseñadas por multinacionales para otras regiones con mayor volumen de mercado. Según de Lucía, esa es exactamente la brecha que el INTA viene a cubrir.

El proceso de desarrollo implicó primero definir qué características debía tener la variedad para adaptarse a las chacras locales, luego seleccionar los materiales parentales y realizar el mejoramiento genético a campo, una etapa que llevó entre tres y cuatro años. Después vino el registro oficial y, finalmente, las plantaciones de validación.

Una de las ventajas centrales del Maíz Bautista INTA es que, al ser de polinización abierta, el productor puede guardar la semilla cosechada y reutilizarla en siembras posteriores, sin necesidad de volver a comprarla cada temporada.

El equipo también trabajó sobre aspectos prácticos. Las variedades locales tradicionales alcanzaban los cuatro metros de altura y tenían ciclos muy largos, lo que dificultaba la cosecha. Con el Bautista, la planta se redujo a 2,50 metros y la mazorca queda a un metro del suelo, facilitando la recolección. Además, se trabajó para lograr una buena cobertura de chala que proteja la mazorca del ingreso de plagas y humedad.

En términos nutricionales, la variedad presenta un 2 por ciento más de proteína que los híbridos comerciales, un dato relevante especialmente para quienes destinan el grano a la alimentación animal.

En cuanto al rendimiento, el promedio es de 6.000 kilos por hectárea: mil kilos menos que los transgénicos comerciales, pero dos mil kilos más que cualquier variedad local. Los técnicos recomiendan su siembra en suelos con tosca, donde se registran los mejores resultados.

Quienes quieran adquirir la semilla pueden contactarse con la Cooperativa del INTA Cerro Azul al teléfono 3754 459705. Se comercializa en bolsas con cantidad suficiente para sembrar algo más de una hectárea. Actualmente hay entre 8.000 y 10.000 kilos disponibles.