El legado del ‘sabio suizo de Santo Pipó’ sigue vigente a 70 años de sus enseñanzas sobre el suelo

El 7 de julio se conmemora el Día Nacional de la Conservación del Suelo, y en Misiones esa fecha tiene nombre propio: Alberto Roth. El conservacionista suizo que eligió Santo Pipó para echar raíces hace casi un siglo dejó una enseñanza que mantiene plena vigencia: «La chacra tiene que ser el brazo extendido del monte».

Sabine Netter, bisnieta de Roth y presidenta de la fundación que lleva su nombre, repasó esa historia en el programa Nuestro Agro de Canal Doce. Según relató, Roth nació en Suiza y durante su adolescencia se formó en horticultura y agricultura en Alemania, donde escuchó hablar por primera vez de la yerba mate, el llamado «oro verde». Eso lo impulsó a emigrar a la Argentina, y en 1925 llegó a Santo Pipó, atraído por la exuberancia de la Selva Paranaense y la abundancia de vertientes de agua.

Desde temprano, Roth observó que la tala rasa y la quema del monte para abrir tierras de cultivo perjudicaban tanto a los colonos como al ecosistema. «Si dejamos el suelo a la intemperie, queda expuesto a la erosión. Cada vez que llueve, el agua arrastra la materia orgánica, lo que genera dos problemas: se pierde la tierra fértil y el agua no se infiltra. En cambio, si se mantiene protegido con hojarasca o cubiertas verdes, se alimenta la fertilidad, el agua se queda en la chacra y la productividad mejora», recordó Netter, citando las advertencias de su bisabuelo.

Su visión apuntaba a imitar el sistema biológico de la selva para sostener una tierra fértil, productiva y capaz de recargar las napas subterráneas que alimentan los arroyos y ríos de la región. Por esas ideas, el periodismo y la comunidad lo bautizaron «el sabio suizo de Santo Pipó».

El reconocimiento a su trabajo trascendió las fronteras provinciales. A fines de la década de 1950, recibió en su chacra al investigador estadounidense Hugh Bennett —pionero mundial de la conservación agrícola y creador del Servicio de Conservación de Suelos de Estados Unidos—, quien le entregó el premio al mejor conservador del suelo al sur del Río Grande. Precisamente en homenaje a Bennett se instituyó el Día Nacional de la Conservación del Suelo en Argentina, en 1963.

Hoy, la Fundación Alberto Roth trabaja para que ese conocimiento llegue más allá del ámbito familiar. Netter señaló que el legado de Roth «es en beneficio de todos, ya que contribuye a una mejor productividad en cada chacra y a un ecosistema más sano».

La chacra original en Santo Pipó se conserva tal como él la concibió. De sus 115 hectáreas, 37 están dedicadas a la producción de yerba mate orgánica plantada a curva de nivel e integrada al monte; el resto preserva selva nativa y el casco histórico, donde el antiguo molino fue convertido en museo. El predio recibe visitas guiadas con reserva previa a los teléfonos 3764-365868 o 3743-496732.

El reconocimiento institucional también llegó a nivel provincial: la Cámara de Diputados de Misiones estableció el 8 de octubre —fecha de su fallecimiento en 1985— como el Día Provincial de la Conservación del Suelo Misionero.

La urgencia de sus enseñanzas excede lo local. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte que, si se mantienen las prácticas de explotación destructivas, a la humanidad le quedarían apenas unos 60 ciclos de cosecha. Lo que Roth practicó en Misiones hace siete décadas apunta exactamente a evitar ese escenario.