Nahuel Czuhaj empezó a dar clases a los 21 años. Hoy, con 27, recorre más de 120 kilómetros por día para llegar a las dos aulas satélite donde trabaja en Fracrán, Misiones, y es semifinalista del premio nacional Docentes que Inspiran.
En esas aulas enseña a niños y niñas de entre 4 y 14 años organizados en plurigrados. En una de ellas, tiene alumnos de quinto a séptimo grado; en la otra, desde sala de 4 hasta séptimo. Todas las áreas y disciplinas pasan por sus manos.
«Trabajo desde la disrupción, desde ese enfoque, partiendo un poco la innovación, trayendo a estos contextos y haciéndoles entender a mis estudiantes que ellos tienen las mismas posibilidades que cualquier estudiante, sea cual sea su realidad o el contexto donde vivan», explicó el docente.
El trayecto diario es uno de los mayores obstáculos. «Son más de 120 kilómetros, básicamente. Entonces, hay un trayecto así de sobre todo cuando venís en días de lluvia o frío porque los caminos no están en condiciones perfectas tampoco. Entonces, por ahí ese es el desafío más amplio», señaló.
Más allá de la distancia, Czuhaj también trabajó junto a la comunidad para mejorar las condiciones físicas de las aulas. «Estuvimos trabajando un montón en la transformación de la comunidad, lo cual también nos ha llevado a que la infraestructura esté en mejores condiciones. A través de diferentes donaciones y del trabajo mancomunado de toda la comunidad, se logró que, por ejemplo, el frío no lo pasemos tan brusco», contó. Revistieron el predio y el instituto, y el aula satélite número 3, inaugurada hace dos años, también mejoró sus condiciones. Este año, además, ese espacio sumó conexión a internet.
Sus alumnos provienen de familias de bajos recursos. «Las realidades son muy diversas, partamos de que todos son de recursos medio-bajos, bajos, básicamente. Hay un desafío bastante complejo también de poder acompañarlos en ese sentido», afirmó.
Para compartir su experiencia con otros docentes, Czuhaj creó la iniciativa Ecohacker en el aula. «Subo un poco del material ahí para que podamos predicar desde el ejemplo algo de lo que hacemos y ojalá sea de ejemplo para otros que se animen y tengan las mismas iniciativas», dijo.
Su vínculo con los estudiantes es central en su forma de entender la tarea. «Más allá de la realidad, que es bastante compleja, de todo el trayecto que tengo todos los días, hay un cariño y hay un vínculo que es hermoso, es fruto también de mucho esfuerzo, de construir ese vínculo sano», sostuvo. Y agregó: «Me parece que es fundamental para que realmente el conocimiento sea de ejemplo y que pueda transformar la vida, me parece que sin cariño, sin emociones realmente, no existe una educación transformadora».
Czuhaj viene de una familia rural: sus padres son productores y su hermana, también docente, estudió junto a él y hoy ejerce en la misma región. «Represento también a todos los productores. Hablo mucho de esto y también esta nominación conlleva y lleva eso, a representar a toda la educación rural misionera y de cualquier parte del país y del mundo», remarcó.
Sobre la posibilidad de cambiar a un cargo urbano, fue categórico: «Sin esta ruralidad de hoy, de todos estos años, porque comencé ejerciendo en estas aulas satélites, estoy acá hace 5 años, entonces, es un sentido de pertenencia y sin estas aulas satélites, sin estos estudiantes que tuve y que tengo, no existe un profe Nahuel. No lo aceptaría».
Misiones tiene otro docente semifinalista en el mismo certamen: Roxana Acosta, de Colonia Delicia. Czuhaj reconoció que no la conoce personalmente pero expresó su intención de visitarla. «Me gustaría ir a conocerla. Sería maravilloso poder compartir las experiencias con ella también», dijo.
En las próximas semanas, el comité organizador anunciará los seis finalistas del premio. La provincia ya tuvo educadores destacados en ediciones anteriores del certamen.
Con informacion de Misiones Online.