La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) está en la recta final de la construcción del nuevo puente sobre el arroyo Pindaytí, sobre la ruta provincial 2, en el tramo que une Santa Rita —municipio de Alba Posse— con Veinticinco de Mayo. La obra, que arrastra años de demoras, interrupciones y soluciones provisorias, ingresa ahora en su fase conclusiva.
En los últimos días se completó el hormigonado de las losas de aproximación. Quedan pendientes el asfaltado de la capa de rodamiento, la colocación de defensas y barandas, la construcción de veredas peatonales y las tareas de señalización, pintura y demarcación.
El proyecto había quedado paralizado por la interrupción del financiamiento nacional, con aproximadamente un 15% de avance faltante. La DPV informó que ese porcentaje se completará con fondos provinciales, una vez resueltos los procedimientos administrativos y legales necesarios para retomar el control del proyecto.
El historial de este cruce refleja uno de los puntos de mayor fragilidad vial en la zona centro-sur de Misiones. El deterioro de la vieja estructura y las crecidas periódicas del arroyo generaron cierres reiterados que afectaron a vecinos, productores y usuarios de las localidades de Alba Posse, Veinticinco de Mayo, Colonia Aurora y parajes rurales del área. En los peores momentos, los desvíos disponibles superaron los 29 kilómetros y algunos vecinos debieron sumar hasta unos 100 kilómetros adicionales para completar sus recorridos habituales.
En 2022, el Ejército Argentino instaló un puente militar como solución transitoria para restablecer la circulación. Esa estructura también tuvo restricciones de peso y debió cerrar en episodios de crecida. La vieja estructura fue demolida y retirada por Vialidad Provincial en 2023, ante el agotamiento de su vida útil.
El nuevo viaducto incorpora un cambio sustancial respecto al anterior: quedará seis metros más alto que la estructura que reemplaza, para lo cual también se elevó la traza en el sector. El objetivo es mejorar la respuesta de la infraestructura ante crecidas y episodios climáticos extremos.
La obra tendrá 75 metros de largo y 11 metros de ancho, divididos en tres tramos, con veredas peatonales incluidas. El tablero estará sostenido por 12 columnas de hormigón de 25 metros de longitud cada una, con un peso aproximado de 43 toneladas por unidad.
Cuando se habilite el paso definitivo, la ruta provincial 2 recuperará un punto crítico que durante años estuvo sujeto a cortes y contingencias, especialmente en temporadas de lluvias intensas.
Con informacion de Primera Edicion.