El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones emitió una alerta por la presencia del Picudo Rojo (Rhynchophorus ferrugineus), un coleóptero capaz de destruir palmeras de distintas especies. El organismo pidió a los vecinos que revisen periódicamente sus ejemplares y reporten cualquier síntoma sospechoso, con el objetivo de lograr una detección temprana que permita contener la propagación.
La peligrosidad de este insecto está en su comportamiento: cumple gran parte de su ciclo biológico dentro del tronco y la corona de la planta. Las larvas devoran los tejidos vegetales desde adentro, de forma silenciosa, hasta provocar daños irreversibles que terminan matando a la palmera. Cuando los signos externos se vuelven visibles, la infestación ya suele estar en un estadio avanzado.
Entre las especies más vulnerables se encuentran la palmera pindó, el palmito, el mbocayá, el pindocito y las variedades del género Butia. Estas dos últimas son endémicas de la región y están registradas en peligro de extinción, por lo que un brote podría golpear fuerte a la biodiversidad provincial, afectando también el hábitat y la fuente de alimento de aves y mamíferos autóctonos.
El problema también tiene una dimensión urbana. Las palmeras infestadas pierden firmeza y pueden caer o colapsar de manera imprevista, poniendo en riesgo a peatones, vehículos y el tendido eléctrico en localidades y zonas pobladas.
El Ministerio recordó que está prohibido ingresar a la provincia plantas, tierra o abonos provenientes de otras jurisdicciones o del exterior sin fiscalización fitosanitaria. Además, recomendó adquirir ejemplares únicamente en viveros habilitados por el Ministerio y el Senasa, evitar el traslado de restos de poda sin tratamiento previo y mantener un monitoreo constante de la arboleda.