Los almacenes de barrio de Misiones atraviesan uno de los momentos más difíciles de su historia. Así lo describió Ismael Ortigoza, presidente del Centro de Almaceneros de Misiones, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde repasó un panorama de caída del consumo, cierres y estrategias de supervivencia.
«Soy almacenero desde hace 53 años y hace una semana hicimos una reunión entre 15 almaceneros. En ese asado que compartimos nos enteramos de que tres almaceneros, con más de 40 años en el rubro, cerraron sus puertas porque no hay ventas», relató Ortigoza.
El referente del sector fue claro al señalar que el problema no es la falta de mercadería. «Hay mercadería, pero la gente no consume. No hay plata y estamos en ese camino, pero no hay que entregarse porque uno se entrega y estoy seguro que va a cerrar el negocio», sostuvo.
Ortigoza colocó la crisis actual por encima de otras que vivió el país. «En el 2001 estaba brava la situación, pero de igual manera se consumía y había ventas. Como este parate, nunca. Nunca hubo un parate tan grande como este, que ya lleva dos años, y no veo salida. Eso es lo más triste», lamentó.
Para sostenerse, muchos almaceneros recurrieron al fraccionamiento de productos. Ortigoza contó que en su local vende fideo, arroz, harina de maíz y almidón por unidades menores al kilo, ajustándose al presupuesto de cada cliente.
Aun así, reconoció que la estrategia no alcanza para cubrir todos los gastos. «Soy propietario y almacenero viejo, economizo, sé dónde comprar y vendo barato; pero así y todo me cuesta pagar la luz y el agua. Imaginate cómo será para los almaceneros que alquilan. Sé que hay varios también camino a cerrar», advirtió.
Sobre la competencia con las grandes cadenas, Ortigoza aseguró que los almacenes ofrecen precios más bajos gracias a las compras en conjunto y al fraccionamiento. «Varios gerentes de distribuidoras nos tienen consideración. Pero, pese a ello, no ganamos porque no hay ventas», afirmó.
Entre los productos que primero desaparecieron de las compras cotidianas figuran los dulces y postres. «Lo que la gente ya no compra es dulce de leche, dulce de durazno, dulce de membrillo; todo lo que sea para el postre, olvidate. Solo la gente que gana bien compra esas cosas», indicó.
Al referirse al deterioro que, según expresó, se profundizó desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, Ortigoza contó que en su almacén reapareció el trueque. «Hoy en día hay gente que me trae un par de zapatillas, una remera o un pulóver y hacemos un cambio. Le doy fideos, arroz y hacemos una especie de trueque. Acá todavía hay solución, gracias a Dios», concluyó.
Con informacion de Primera Edicion.