El procurador de Chubut expuso en Posadas su experiencia con el sistema acusatorio: «Hay que tener menos despachos privados y más salas de audiencia»

El procurador general del Ministerio Público Fiscal de Chubut, Jorge Luis Miquelarena, estuvo este viernes en Posadas para exponer ante fiscales y defensores oficiales de Misiones sobre la experiencia de su provincia en la aplicación del sistema acusatorio. La jornada de capacitación fue organizada por el Ministerio Público de la provincia y se realizó en el SUM del Palacio de Justicia, en el marco del proceso de implementación de ese modelo procesal en Misiones.

Chubut es una de las provincias que más tiempo lleva con el sistema acusatorio en funcionamiento, y Miquelarena llegó a la capital misionera invitado por Carlos Giménez para compartir ese recorrido. «Están en un cambio de sistema muy importante, pasando de un mixto a un acusatorio», señaló sobre la situación actual de Misiones.

El funcionario explicó el cambio de fondo que implica el nuevo esquema: «Se pasa de atender el conflicto secundario a atender el conflicto primario, y el conflicto primario involucra a la víctima y al victimario». También subrayó un límite esencial para los jueces en este modelo: «Lo que no puede hacer el juez en un sistema como este es investigar y juzgar al mismo tiempo, porque se supone que es un órgano imparcial».

Uno de los cambios más concretos que destacó fue la reducción de los tiempos procesales. «El promedio de un caso grave es de ocho a diez meses para llegar a juicio», indicó. Como ejemplo extremo, mencionó un caso reciente ocurrido en Corrientes: «Fue encontrado robando en flagrancia y a los 15 días tenía condena. Eso es imposible con un sistema viejo».

Miquelarena también ponderó la transparencia que generan las audiencias orales y públicas: «La gente va a saber qué pasó, cuál fue la posición del fiscal, de la defensa y cómo falló el juez».

Respecto de la implementación en Misiones, el procurador recomendó no extender demasiado la transición entre sistemas. «No pondría cuatro años entre la implementación en una jurisdicción y el resto. Me parece demasiado largo», opinó. Además, advirtió sobre la necesidad de inversión en capacitación e infraestructura: «Hay que fortalecer los laboratorios de investigación forense» y «hay que tener menos despachos privados y más salas de audiencia», afirmó.

También remarcó la importancia de contar con operadores judiciales preparados para acompañar a las víctimas, con funcionarios «preparados para el trauma que padece toda víctima que sufre un delito».

Sobre el impacto social del cambio, fue categórico: «De ninguna manera se va a estar peor, al contrario, siempre se va a mejorar». Aclaró, sin embargo, que el sistema acusatorio no reduce automáticamente el delito, aunque sí permite respuestas más rápidas frente a los hechos delictivos.

Con informacion de Misiones Online.