La visita del presidente argentino Javier Milei a Brasil para participar del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro derivó en una respuesta formal del Partido de los Trabajadores (PT), la fuerza política del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
A través de un comunicado firmado por su presidente, Edinho Silva, el PT calificó de inadmisibles las expresiones del jefe de Estado argentino y lo acusó de dirigirse de forma irrespetuosa hacia las autoridades e instituciones del país vecino.
«Brasil es un país democrático y soberano. Nuestra democracia admite el debate de ideas, en el que las posiciones contradictorias pueden y deben alimentar las discusiones sobre el futuro del país», señala el documento difundido tras el acto realizado en San Pablo.
El partido aclaró que ninguna autoridad brasileña está exenta de cuestionamientos, pero subrayó que estos deben formularse «de la manera y en el momento adecuados». Y agregó: «Es inadmisible que un jefe de Estado extranjero venga a nuestro país y se dirija en términos irrespetuosos a sus poderes constituidos».
Edinho Silva fue más allá en sus críticas y sostuvo que el comportamiento de Milei no lo sorprendía. «No son pocas las situaciones recientes en las que demostró no estar a la altura del cargo que ocupa», afirmó. También señaló que «el actual ocupante de la Casa Rosada habría utilizado mejor su tiempo y los recursos de los contribuyentes argentinos si hubiera aprovechado el día para trabajar y resolver los problemas de su país».
Pese al tono del comunicado, Silva cerró el texto indicando que la Argentina es una nación amiga y que cuenta con «un pueblo excepcional».
Durante su participación en la convención del Partido Liberal, Milei expresó su respaldo a Flávio Bolsonaro —hijo del expresidente Jair Bolsonaro— y se refirió al presidente Lula da Silva como «ladrón» y «presidiario». Asimismo, sostuvo que Flávio Bolsonaro es «la persona que puede parar a Lula» y encabezar un cambio político en Brasil.
Milei también cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, quien había rechazado su pedido para visitar a Jair Bolsonaro, actualmente bajo arresto domiciliario.