La sesión ordinaria del Senado del martes no se realizó. La Libertad Avanza decidió no dar quórum para evitar la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que impulsaban el peronismo, el PRO y Convicción Federal junto a otros aliados.
La decisión la tomó en el propio recinto la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien ordenó a los senadores de LLA mantenerse de pie, sin sentarse. Los aliados de la UCR y algunos bloques provinciales siguieron la misma conducta.
Bullrich explicó su postura ante los periodistas: «Los que venían con un proyecto de interpelación era el kirchnerismo. Tendrían que haber garantizado el número pero no se sentaron». Y agregó: «¿Por qué vamos a darlo nosotros y someternos a que los corruptos más grandes de la historia se pasen horas?». También sostuvo: «Querían socavar al Gobierno, ponerlo en una situación de falta y se pusieron en falta ellos. Porque les es difícil hablar contra la corrupción».
El peronismo, por su parte, tampoco ocupó sus bancas, aunque por motivos distintos. El interbloque que conduce José Mayans rechaza la interpretación que impulsó Bullrich el martes previo, cuando logró modificar el acta para establecer que solo se necesita mayoría absoluta —y no dos tercios— para habilitar el tratamiento sobre tablas de la interpelación.
Mayans explicó que su bloque «no dio quórum en la sesión porque no puede caer en la trampa de admitir los dos tercios para tratar la moción de censura de Adorni, ni para habilitar la entrega de la soberanía nacional con la mal llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, así como aprobar pliegos de jueces que cumplen con los mandatos de la Casa Rosada». También calificó de «una vergüenza defender una interpretación tan retorcida de la Constitución para salvar a Adorni». Según el senador, al menos 44 legisladores rechazaron el criterio de los dos tercios, y no se alcanzaron los 37 necesarios para sesionar.
Los pocos legisladores que efectivamente se sentaron en el recinto fueron los macristas Martín Goerling Lara y María Cristina Huala, y la peronista de Convicción Federal Carolina Moisés. Fue el presidente provisional del cuerpo, Bartolomé Abdala, quien levantó la reunión.
El PRO cuestionó duramente la postura de ambos bloques mayoritarios: «Ni Libertad Avanza ni el kirchnerismo dieron quórum para tratar nuestro proyecto de interpelación a Manuel Adorni. Vamos a seguir insistiendo para que los argentinos tengan las explicaciones que merecen».
Desde la UCR también se criticó la caída de la sesión, aunque varios senadores radicales estaban de pie en el recinto cuando se levantó la reunión. El bloque señaló que «cumplimos con nuestra responsabilidad en el recinto, pero lamentablemente la sesión se cayó por falta de quórum. La agenda legislativa del Senado no puede seguir paralizada por disputas ajenas a la urgencia del país».
Como resultado de la jornada, el oficialismo aceptó abrir la comisión de Asuntos Constitucionales el miércoles a las 15 para analizar los diferentes pedidos de interpelación y moción de censura. Sin embargo, quedaron postergados otros temas: el proyecto de Propiedad Privada —que elimina límites a la compra de tierras por parte de extranjeros— y la aprobación de siete pliegos judiciales, entre ellos el del camarista Víctor Pesino.
Con informacion de Primera Edicion.