El Comité de Crisis de El Soberbio puso en marcha un operativo de relevamiento preventivo en los sectores históricamente afectados por las inundaciones del río Uruguay, en respuesta a los pronósticos que anticipan un impacto significativo del fenómeno de El Niño en la región.
Julián Kruselnicki, jefe de Bomberos local y coordinador del comité, explicó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que el objetivo es «registrar a todas las familias» que viven en zonas de riesgo. Según indicó, la información disponible advierte que «el fenómeno del Niño va a ser un fenómeno extremo en los últimos años» y que traerá lluvias abundantes tanto en Misiones como en la cuenca alta del río Uruguay.
Una de las preocupaciones centrales es la cantidad de viviendas ubicadas en la llamada zona roja. Kruselnicki señaló que muchas familias permanecen en áreas inundables por falta de alternativas habitacionales y subrayó que «la idea del relevamiento es saber cuánta gente hay, cuántas viviendas hay en esa zona», así como conocer las condiciones particulares de cada grupo familiar para organizar la asistencia.
Hasta el momento, el operativo contabilizó aproximadamente un centenar de familias. «Tenemos más o menos cerca de 100 familias relevadas», precisó el funcionario, aunque aclaró que aún restan viviendas por visitar porque algunos residentes no estaban presentes durante los recorridos.
Sobre la evolución del fenómeno, Kruselnicki reconoció que no hay certezas respecto del nivel que podría alcanzar el río, pero señaló que «todos los pronósticos indican que vamos a tener abundantes lluvias». Por eso, instó a la población a estar atenta a los comunicados oficiales y a evaluar opciones de autoevacuación con anticipación.
El funcionario también llamó a evitar la difusión de información no verificada en redes sociales y sostuvo que el comité trabaja para «transmitir un mensaje más tranquilizador a nuestra comunidad para que por ahí no lo tomen con tanta liviandad, pero tampoco con tanto miedo».
En paralelo, el municipio avanza en la planificación logística para una eventual emergencia: ya están previstos centros de evacuación, espacios para depósito de mudanzas y donaciones, provisión de alimentos, atención sanitaria y mecanismos de seguridad.
Respecto de los plazos, algunos pronósticos ubican el inicio del período de lluvias más intensas en la segunda quincena de julio, mientras que otros señalan que el pico podría darse entre septiembre y noviembre. Kruselnicki advirtió además que «esta corriente se puede extender hasta el año que viene, inclusive hasta el fin del año que viene».
Por último, el jefe de Bomberos destacó la experiencia acumulada por el comité en eventos anteriores. «Afortunadamente y gracias al trabajo constante e intenso se trabaja muy bien y jamás lamentamos vidas», afirmó, al resaltar que las evacuaciones previas permitieron resguardar a los vecinos antes de que el agua alcanzara las viviendas.
Con informacion de Primera Edicion.