La advertencia llegó desde la propia intendencia: El Soberbio se está preparando para un eventual escenario de inundaciones. El fenómeno climático El Niño, que según los pronósticos podría traer precipitaciones superiores a los valores normales durante la segunda mitad de este año y comienzos de 2027, encendió las alarmas en los municipios ribereños del río Uruguay.
El intendente Ricardo Leiva confirmó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que el municipio activó su Comité de Crisis tras una reunión con el gobernador provincial, en la que también participó la Subsecretaría de Protección Civil. «Hace tres semanas tuvimos una reunión con el gobernador y a partir de ahí activamos a nivel local nuestro Comité de Crisis. También participó la Subsecretaría de Protección Civil de la provincia para explicarnos los alcances del fenómeno de El Niño y comenzar a planificar acciones preventivas», explicó.
Uno de los pasos más relevantes fue la articulación con la Asociación de Municipios del Alto Uruguay, integrada por 21 municipios de Río Grande do Sul. Tras las devastadoras inundaciones que sufrió ese estado brasileño en 2024, los municipios vecinos invirtieron fuertemente en tecnología meteorológica. «Ellos están mucho más adelantados en materia de tecnología aplicada a la climatología. Nosotros necesitamos nutrirnos de esa información», señaló Leiva.
El acuerdo con la parte brasileña incluye el intercambio permanente de datos meteorológicos y alertas tempranas. «Intercambiamos teléfonos, correos electrónicos y establecimos canales directos de comunicación. Si ellos detectan tormentas severas, granizo o lluvias intensas en las zonas cercanas a la frontera, esa información nos servirá para anticiparnos porque estamos prácticamente pegados geográficamente», detalló el intendente.
Pero el punto central de la estrategia binacional apunta a la represa hidroeléctrica Foz do Chapecó, ubicada sobre el río Uruguay. La preocupación es cómo se administra el embalse en períodos de fuertes lluvias. «Lo principal era lograr una audiencia conjunta con la represa porque entendemos que un pedido realizado entre varios municipios tendrá mucho más peso», indicó Leiva.
La propuesta es que la represa libere caudal de forma gradual cuando comiencen los períodos de precipitaciones intensas, en lugar de hacerlo de manera abrupta cuando el río ya está crecido. «Ellos sostienen grandes volúmenes de agua porque cuanto más almacenan, más energía producen. Lo que queremos plantear es la posibilidad de que, cuando comiencen los períodos de lluvias intensas, empiecen a liberar caudal de forma gradual para que el agua no llegue toda junta río abajo», explicó. Y aclaró: «No hablamos de negociar en términos económicos, sino de alcanzar acuerdos que permitan minimizar los riesgos para las poblaciones que vivimos sobre la costa del Uruguay».
A nivel local, los riesgos son concretos. El Soberbio tiene dos arroyos que atraviesan el casco urbano y que, ante una crecida del Uruguay, podrían verse bloqueados en su desagüe natural. «Si el río Uruguay crece demasiado, se produce un efecto de remanso que impide el escurrimiento natural de esos cursos de agua y terminan generándose inundaciones en sectores urbanos», explicó Leiva.
El escenario más crítico involucra a un puente sobre la ruta provincial 15, que conecta la ciudad con la zona de Moconá. «Si ese puente queda bajo agua, alrededor de 15.000 habitantes podrían quedar prácticamente aislados del resto del municipio», advirtió el intendente. Por eso ya se iniciaron gestiones con Vialidad Provincial para mejorar el estado de las rutas 15 y 21, que serían las únicas alternativas de circulación en ese caso.
La planificación también abarca el suministro eléctrico, el agua potable y la atención sanitaria. Leiva indicó que ya tomó contacto con Energía de Misiones y con el IMAS para evaluar contingencias. «Estamos analizando todos los escenarios posibles. Salud, energía, caminos, abastecimiento, todo lo que se pueda prever lo estamos evaluando ahora para actuar con tiempo», aseguró.
En paralelo, equipos de Acción Social realizan un relevamiento de las familias que viven en zonas con antecedentes de inundación. «Estamos recorriendo los barrios para saber exactamente cuántas personas podrían verse afectadas, si tienen lugares alternativos donde alojarse y cuáles son las necesidades que podrían surgir en una emergencia», detalló.
El municipio también gestiona ante el Consejo General de Educación la habilitación de escuelas como centros de evacuados, y cuenta con iglesias con salones disponibles para resguardar pertenencias. Sobre recursos económicos específicos, Leiva reconoció que aún no se definieron partidas de contingencia, aunque confirmó que técnicos provinciales llegarán la semana próxima para relevar puntos críticos, limpiar arroyos y evaluar obras preventivas.
Pese al peso de los escenarios analizados, el intendente fue claro respecto al tono con el que quiere comunicar la situación. «Si el fenómeno termina siendo tan intenso como algunos pronósticos indican, vamos a tener dificultades. Pero no queremos generar miedo. Lo que estamos haciendo es ocuparnos para que, si ocurre, nos encuentre preparados», afirmó. También destacó que toda la información oficial saldrá exclusivamente a través del Comité de Crisis, para evitar la confusión que generan los mensajes no verificados en redes sociales.
Con informacion de Primera Edicion.