La postura del presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), Rodrigo Correa, generó tensión al interior de la cadena yerbatera. Un día después de que representantes de productores, tareferos, secaderos, cooperativas y el Gobierno de Misiones se reunieran en Buenos Aires con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, para alertar sobre el deterioro socioeconómico del sector, Correa salió a relativizar la situación.
En diálogo con Radio República, el funcionario aseguró que los valores que hoy reciben los productores son aceptables. «Estuve el otro día en San Pedro, donde se está pagando un buen precio. La Cooperativa de Andresito paga $350. Entonces, es probable que haya una mejoría en el corto plazo», afirmó.
Sin embargo, el documento presentado ante Sturzenegger indica que el kilo de hoja verde se paga en torno a los $200, mientras que los costos técnicos de producción superan los $450. La brecha entre lo que cobra el productor y lo que le cuesta producir es, según ese relevamiento, insostenible.
Los números del derrumbe también contrastan con la visión del titular del Inym: entre enero y abril de 2024 ingresaron a los secaderos más de 268 millones de kilos de hoja verde; en el mismo período de 2026, esa cifra cayó a 151,9 millones, una reducción superior al 40%. A eso se suma que las ventas en el mercado interno se ubican en los niveles más bajos de los últimos años.
Correa, que estuvo presente en la reunión con Sturzenegger, explicó que el encuentro surgió a pedido del propio Directorio. «Hablé con el ministro Sturzenegger y se concretó la reunión con un representante de cada sector del Inym, el secretario Iraeta y el equipo técnico. Se escuchó la situación de cada eslabón y se les dio una respuesta», detalló.
Sobre los planteos de quienes reclaman la restitución de las facultades regulatorias del Inym, en particular la fijación de precios mínimos, Correa fue escueto: «Hay actores de la cadena que acompañan este proceso y otros que no. Como conclusión, seguimos en la misma línea: esto no tiene una solución de la noche a la mañana».
Para el presidente del organismo, la solución no pasa por fijar precios sino por ampliar mercados. «La solución de fondo es incrementar la demanda mediante la apertura de nuevos mercados nacionales e internacionales, y no con la fijación de precios. Eso es justamente lo que nos trajo hasta acá, porque generó una sobreplantación de yerba mate», sostuvo. Argumentó además que entre 2016 y 2025 la superficie cultivada en Misiones creció un 41%, de 144 mil a casi 204 mil hectáreas, lo que a su criterio explica el exceso de oferta y la caída de precios.
Esa lectura fue rebatida por el director por el sector de la Producción, Roberto Ferreyra, quien aportó datos históricos del propio Inym. «El ingreso de hoja verde en 2015 fue de 800 millones de kilos; en 2018, de 809 millones; en 2021, de 829 millones; y en 2025, de 889 millones. Como se ve, la variación es mínima y antes de la desregulación de Javier Milei se pagaba bien al productor», señaló. Ferreyra añadió que el stock de yerba canchada, lejos de crecer, se redujo: de 219 millones de kilos en 2011 a 207 millones en 2015, y a unos 188 millones en la actualidad.
El director también advirtió que los pagos a los productores se están realizando con cheques a largo plazo, agravando aún más la situación. «Debido a estos bajos precios, hay 250.000 millones de pesos anuales que dejan de circular en la economía regional. Es una cifra que se multiplica si proyectamos los años que llevamos de desregulación desde 2024», alertó.
Por su parte, Correa anticipó que una caída de la cosecha de alrededor del 10% este año —de 890 millones a unos 750 millones de kilos— podría mejorar el precio de manera natural. «Si eso ocurre, obviamente que va a mejorar. Y si nos ayuda el factor climático, es probable que haya una mejoría del precio», afirmó.