La victoria de Paraguay ante Alemania en el Mundial generó festejos masivos en todo el país vecino y llevó al gobierno paraguayo a decretar un feriado nacional. En Encarnación, la jornada estuvo marcada por las celebraciones: los comercios abrieron sus puertas, pero las instituciones públicas permanecieron cerradas.
Conrado Kiener, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Encarnación, habló con FM 89.3 Santa María de las Misiones y describió el clima que se vivió en la ciudad. «La gente merece, después de tanto festejo, después de tanta alegría», poder disfrutar de la jornada, afirmó, y agregó: «La gente está feliz, ¿qué más podemos pedir?».
Kiener dijo que nunca dudó de las posibilidades de la selección paraguaya. «Yo siempre tengo esperanza, porque en el fútbol puede pasar cualquier cosa», sostuvo, y añadió que este tipo de triunfos tienen también un valor social: «A la gente le hace falta esa alegría, le hace falta vibrar, desestresarse con esto o estresarse por un buen motivo».
El dirigente también destacó el apoyo que recibió desde Argentina tras el resultado. Según contó, familiares argentinos lo contactaron para felicitarlo, lo que interpretó como una muestra de solidaridad regional. «En la Argentina se vibra tanto como Paraguay y se defiende al hermano sudamericano», afirmó, al señalar que «tenemos que vivir en paz, interactuando, y felices por los éxitos del otro».
Sobre el futuro de la selección en el torneo, Kiener se mostró confiado: «Estamos para cualquier cosa». Valoró especialmente el trabajo del cuerpo técnico y destacó que el entrenador, además de lo físico y lo táctico, realiza «un trabajo psicológico» que mantiene al grupo con alta confianza. Ante las críticas previas que algunos exfutbolistas, entre ellos José Luis Chilavert, le habían dirigido al técnico, el dirigente consideró que las opiniones son parte del deporte, pero subrayó que «cuando alguien está medio complicadito es donde hay que soportarlo más y darle fuerza».
Más allá del clima mundialista, Kiener realizó un balance del primer semestre del año para el comercio local. Reconoció que el contexto sigue siendo difícil por la fuerte dependencia del comercio fronterizo, aunque afirmó que «no podemos quejarnos tampoco». Planteó la necesidad de diversificar la economía de la ciudad: «Soy un convencido de que si no hay industrias, la prosperidad está complicada».
De cara al receso invernal argentino, el dirigente se mostró expectante. A pesar de las dificultades económicas que atraviesan muchas familias del otro lado del río, indicó que mantienen «altísimas expectativas» por la llegada de turistas y compradores, a quienes definió como vecinos «que nosotros queremos y valoramos».
Con informacion de Primera Edicion.