Energía de Misiones tiene en marcha un conjunto de obras de infraestructura eléctrica en Puerto Iguazú y Corpus Christi orientadas a ampliar la cobertura del servicio, reducir las fallas y acompañar el crecimiento urbano de las dos localidades.
En Puerto Iguazú, los trabajos arrancan el 6 de julio en los barrios Nuevo Iguazú y Las Palmeras, con una inversión que supera los 800 millones de pesos. El gerente general técnico de la empresa, Walter Smichoski, detalló en LT17 Radio Provincia que la obra incluye «un tendido de red de media tensión con cuatro subestaciones y tendido de baja tensión, con líneas preensambladas para conectar a todos los usuarios finales».
Junto con los trabajos de infraestructura se desarrollará un operativo social para que los vecinos puedan regularizar su situación y acceder al servicio de forma legal. Smichoski indicó que la empresa cuenta con «un equipo que acompaña a los vecinos con la documentación correspondiente y la instalación del puesto de medición de acuerdo con la reglamentación vigente».
En Corpus Christi, la empresa trabaja en el barrio San Cayetano con una línea de media tensión protegida, una subestación transformadora, nueva red de baja tensión con postes definitivos de hormigón e incorporación de luminarias LED en distintos sectores de la localidad.
Smichoski explicó por qué este tipo de tecnología resulta clave en Misiones: «Las líneas protegidas o aisladas tienen una tasa de fallas mucho menor que las líneas desnudas. En una provincia subtropical como Misiones, donde las ramas o el viento suelen provocar cortocircuitos, este tipo de tecnología mejora notablemente la confiabilidad del suministro».
El funcionario encuadró estas intervenciones dentro de un plan de modernización que Energía de Misiones lleva adelante hace varios años en toda la provincia. Entre las obras mencionadas figuran el reemplazo de postes de madera por estructuras de hormigón en líneas estratégicas, la nueva estación transformadora de Garupá y mejoras en localidades con redes radiales como Andresito y San Javier.
Sobre los criterios de planificación, Smichoski señaló que la prioridad pasa por «intervenir donde existe mayor riesgo de fallas y donde no hay posibilidades de alimentar el sistema por otra línea alternativa, garantizando un servicio cada vez más seguro y estable para los usuarios».