Los Espacios de Primera Infancia de Misiones registran una demanda en aumento desde noviembre del año pasado, cuando se habilitaron las inscripciones en toda la provincia. Así lo confirmó la subsecretaria de Primera Infancia, Paula Schapovaloff, quien vinculó ese crecimiento con el deterioro de la situación económica de muchas familias.
Para hacer frente a la mayor concurrencia, los centros debieron ampliar su capacidad: según explicó la funcionaria en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el tope de atención por espacio pasó de 40 a 70 niños.
Estos centros atienden a chicos de entre 45 días y 3 años que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad social, y son completamente gratuitos. Schapovaloff subrayó que no se cobran cuotas ni aportes de ningún tipo, y que tampoco se exige uniforme o delantal.
Además del acompañamiento pedagógico, muchos espacios ofrecen asistencia alimentaria con desayuno, almuerzo y colación. En localidades como Oberá y Eldorado funcionan desde las 6.30 hasta las 18 horas, pensados especialmente para familias tareferas y trabajadores con jornadas extendidas.
La subsecretaria destacó la importancia de la etapa para el desarrollo temprano: los niños aprenden a vincularse con sus pares, incorporan valores y desarrollan habilidades a través del juego, el canto y el dibujo, lo que facilita su posterior ingreso al nivel inicial.
En materia de política pública, Misiones formalizó hace tres semanas su adhesión al Plan Nacional de Primera Infancia, con la firma del ministro de Desarrollo Social, Fernando Meza. El acuerdo apunta a articular acciones entre Nación, provincia y municipios para ampliar y fortalecer la cobertura.
Como primer paso concreto, Schapovaloff adelantó que este viernes se firmarán actas de adhesión con seis municipios y con Posadas, que ya cuenta con nueve espacios, para iniciar una etapa de ampliación donde sea necesario.
La funcionaria también mencionó que la demanda no cesa en ningún momento del año y que incluye casos de extrema urgencia. «Recibimos solicitudes permanentes, muchas veces vinculadas a situaciones de extrema vulnerabilidad y no podemos cerrarles las puertas. También tenemos una demanda muy importante de niños con discapacidad que, en algunos casos, no encuentran lugar en otras instituciones y nosotros sí los recibimos», señaló.
Con informacion de Primera Edicion.