Después de que la Policía de Misiones descartara que hubiera ocurrido un intento de secuestro de una adolescente de 15 años en Posadas, la Dirección de Cibercrimen salió a concientizar sobre el impacto institucional y social que generan las falsas alarmas de este tipo.
El caso había tomado estado público con una versión que describía un automóvil, dos hombres y un forcejeo a la salida de una clase de patinaje en las inmediaciones de las avenidas Brown y Lavalle. Esa versión movilizó un amplio operativo policial: búsqueda de cámaras de seguridad, consultas a vecinos de la zona y un detallado trabajo de peritaje digital.
«Ustedes no se imaginan ni dimensionan el movimiento que se generó dentro de lo policial, la búsqueda de cámaras, molestar a los vecinos de la cuadra para lograr establecer lo que había sucedido. Fue todo una mentira y un gasto de recursos enorme», señalaron desde el área de peritajes en declaraciones a Canal Doce.
El trabajo de la división especializada consistió en un seguimiento cuadro por cuadro del recorrido realizado por la menor. Ese análisis no solo descartó la presencia del vehículo o de terceras personas, sino que también aportó una prueba decisiva: los registros fílmicos mostraron «con mucha nitidez» el momento exacto en que la propia adolescente se provocó las escoriaciones que presentaba en uno de sus brazos, lesiones que habían disparado la alarma entre los adultos y motivado la intervención policial.
Cuando las evidencias fueron exhibidas a los padres, la joven confesó lo sucedido. De inmediato, la Policía convocó al Gabinete Interdisciplinario de Psicólogos para brindar contención tanto a la menor como a su entorno familiar.
Desde la cúpula policial también remarcaron las implicancias legales del episodio. Recordaron que el Código Civil y Comercial de la Nación establece la responsabilidad de los padres sobre los actos de sus hijos, y destacaron la entrada en vigencia del nuevo régimen penal juvenil, que contempla consecuencias ante actos ilícitos o alertas infundadas que movilicen a las fuerzas de seguridad.