El diputado nacional Diego Hartfield admitió que los productores yerbateros enfrentan un escenario de precios bajos, pero rechazó que la desregulación impulsada por el gobierno de Javier Milei sea la causa. Según su análisis, el problema tiene raíces anteriores: durante la última década, la superficie implantada creció cerca de un 40% sin que la demanda acompañara ese ritmo, lo que derivó en una cosecha récord en 2024 y en niveles elevados de stock en los secaderos.
«El precio de la yerba hoy está bajo. Eso es una realidad», reconoció el legislador de La Libertad Avanza. Sin embargo, sostuvo que la situación actual es consecuencia de políticas previas. «La responsabilidad no es del presidente Milei, la responsabilidad son los 25 años de precio regulado», afirmó.
Hartfield también cuestionó las restricciones a nuevas plantaciones que rigieron en años anteriores y recordó que ya en 2017 organismos vinculados a la defensa de la competencia habían advertido sobre posibles distorsiones generadas por un precio regulado.
Como salida, el diputado apostó por la expansión de las exportaciones. Señaló que el mercado interno tiene margen acotado dado que alrededor del 90% de las familias argentinas ya consume mate, mientras que las ventas externas crecieron en los últimos tres años del 12% al 20% de la producción total. «El mercado externo no tiene límites», afirmó, y planteó que un incremento sostenido de las exportaciones podría mejorar la relación entre oferta y demanda y, en consecuencia, los precios que recibe la cadena productiva.
Frente a la pregunta sobre qué respuesta concreta ofrecer a los pequeños productores durante este período de transición, Hartfield contestó que «lo que hay que hacer es hablar con la verdad» y vinculó las dificultades del sector con problemas estructurales más amplios de la economía provincial.
El legislador también se refirió al creciente endeudamiento de las familias. Luego de que se mencionara en la entrevista que cerca de siete millones de argentinos tendrían dificultades para cumplir con sus compromisos financieros, Hartfield señaló que el Gobierno sigue la situación de cerca pero subrayó que se trata esencialmente de una relación entre privados.
«Es un tema que nosotros estamos monitoreando, lo sabemos y lo vemos», afirmó. Según explicó, la estrategia del Ejecutivo debe orientarse a reducir el riesgo país y generar condiciones para una baja de las tasas de interés, no a rescatar a quienes dejaron de pagar.
Hartfield argumentó que durante años el Estado absorbió gran parte del crédito disponible a través de distintos instrumentos financieros y que hoy se intenta reconstruir un mercado orientado al sector privado. En ese marco, sostuvo que tanto quienes toman deuda como quienes la otorgan deben evaluar los riesgos de cada operación. «Los que toman la deuda tienen que aprender a ver qué es lo que estoy tomando, a qué tasa estoy tomando, y los que prestan también tienen que evaluar a quién le prestan, cómo prestan, a qué tasa», explicó.
El diputado descartó cualquier programa estatal de rescate para los morosos. «Si yo tengo que solucionar un problema que tienen los morosos desde el Estado, estoy siendo injusto con la gente que no tomó deuda y que no tiene por qué pagar eso», sostuvo. Para Hartfield, la respuesta al problema del endeudamiento pasa por la estabilidad macroeconómica y la reducción de tasas, no por la absorción pública de deudas privadas.
Con informacion de Misiones Online.