Hipotecados UVA advierten que las nuevas líneas de crédito repiten los mismos errores del pasado

El anuncio oficial de nuevas líneas de crédito hipotecario no fue bien recibido por quienes ya cargan con préstamos UVA. El Colectivo Nacional de Hipotecados UVA salió a cuestionar las condiciones planteadas y advirtió que el esquema podría reproducir los mismos problemas que atraviesan miles de familias desde que tomaron este tipo de préstamos años atrás.

Paola Gutiérrez, referente y vocera del colectivo, habló en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones y apuntó especialmente contra las tasas de interés previstas. «Se repite el problema, obviamente se acrecienta porque una tasa de 7,5 más UVA es muchísimo», sostuvo. «Una tasa del 7% es un montón. Es tremendo porque el nivel de sobreendeudamiento que van a tener estas familias».

Para ilustrar cómo puede crecer una deuda bajo el sistema UVA, Gutiérrez recurrió a su propia situación: «Yo saqué 2 millones en el 2017. Yo tengo una tasa de 3,5. Hoy debo 160 millones». Y señaló que los nuevos créditos parten de montos muy superiores: «Una familia de hoy, de un crédito va a nacer de 120 o 200 millones, no de dos. Imagínate si se viene una estampida inflacionaria. ¿A cuánto se irían esas deudas?».

Según la referente, actualmente el colectivo agrupa a unas 100.000 familias, aunque aclaró que la cifra es difícil de precisar porque muchas personas que no pudieron seguir pagando optaron por vender sus propiedades antes de enfrentar un remate.

Gutiérrez calificó el nuevo esquema como «un negocio para los bancos y para las constructoras» y cuestionó que el Estado destine fondos al sistema financiero cuando se estima que solo unas 18.000 familias podrían llegar a acceder a los préstamos. «Esto no es para las familias, se calculan que son 18.000 familias que podrían llegar a acceder», afirmó. Además, señaló que los requisitos de ingreso son una barrera concreta: «No hay muchas familias que hoy tengan 3 millones y medio de pesos, que es lo que se está pidiendo para poder ingresar».

La vocera reconoció que en el contexto económico actual es inviable pensar en créditos a tasa y cuota fija, pero reclamó que la indexación contemple la capacidad real de pago. «Hoy en Argentina es imposible pensar los créditos como eran antes, a tasa fija, a cuotas fijas. Eso es imposible. Tienen que ser indexados, perfecto. Pero tienen que ser indexados de una manera que vos le garantices a la parte más débil, o sea, a las familias hipotecadas, que puedan pagar y que no dejen la vida en una hipoteca», planteó.

En ese sentido, recordó la fórmula Casa Propia implementada durante el gobierno de Alberto Fernández, que actualizaba las cuotas por el índice más bajo entre inflación y salario.

Otro reclamo central es la falta de un tope real a la incidencia de la cuota sobre los ingresos. «Nosotros tenemos compañeros del colectivo que uno de los dos salarios familiares se va exclusivamente a la cuota. ¿Por qué? Porque la UVA no tiene tope», explicó. Según señaló, el límite del 25% existe solo como requisito de ingreso, no como techo durante la vida del préstamo.

Gutiérrez también advirtió sobre los riesgos de incorporar codeudores para alcanzar los ingresos mínimos exigidos. «Yo lo que recomiendo es que tampoco pongan codeudores para poder llegar a esa cifra», dijo, y aclaró: «Si hay algún problema más adelante, te toman todos los ingresos familiares en los codeudores también, aunque no sean copagadores ni sean cohabitantes». Recordó que esta práctica fue habitual durante la gestión de Mauricio Macri: «Lo que pasó con Macri fue que te decían: ‘Mirá, poné a tu primo, a tu abuelo, al vecino, a quien quieras para poder llegar al monto que necesitabas’. Y esas personas no son copagadores».

Sobre la conveniencia de tomar un crédito en las condiciones actuales, fue directa: «Si vos no tenés un salario que se actualice junto a la inflación, hoy no conviene». Y añadió que «como las paritarias están paradas, vos perdés poder adquisitivo todo el tiempo».

Desde el colectivo también reclamaron que los proyectos legislativos vinculados al endeudamiento familiar incluyan un capítulo específico para los hipotecados UVA, con medidas que frenen las ejecuciones y abran una mesa de negociación. Gutiérrez recordó que hasta hace dos meses el Banco Nación aplicaba un tope del 35% sobre los ingresos, mecanismo que ya no está vigente.

Finalmente, la referente subrayó que el reclamo del colectivo no busca subsidios estatales sino una modificación de las condiciones de los préstamos. «En ningún momento pedimos ningún subsidio ni nada. O sea, los bancos tendrían que ganar un poquitito menos», concluyó.

Con informacion de Primera Edicion.