Hospitales públicos de Misiones trabajan al límite: refuerzan atención en el interior y descentralizan cirugías

La crisis económica está golpeando de lleno al sistema sanitario de Misiones. Cada vez más misioneros no pueden afrontar los coseguros de clínicas privadas o directamente no encuentran sanatorios que acepten su obra social, lo que empuja una mayor demanda hacia los hospitales públicos.

El subsecretario de Salud de la provincia, Javier Mattivi, describió la situación con preocupación. «Es más o menos lo que nosotros estamos viendo reflejado, muchos de nuestros hospitales actualmente están, no digo saturados, pero están con una elevada cantidad de pacientes atendiendo tanto en la guardia como en los consultorios y en internación porque aquellos misioneros que cuentan con obra social no pueden hacer frente a los coseguros, o bien, los sanatorios privados no están recibiendo a las obras sociales porque no pueden hacer frente a los insumos que están necesitando», afirmó el funcionario.

La red hospitalaria provincial comprende 51 establecimientos: 36 de nivel uno, cuatro de nivel dos y 11 de nivel tres. Entre los de mayor complejidad se encuentran el Hospital Madariaga, el Hospital Materno Neonatal, el Hospital de Pediatría, el Instituto Misionero del Cáncer y el LACMI, todos ubicados en el Parque de la Salud.

Mattivi aclaró que ningún paciente es rechazado en la guardia, independientemente de si tiene o no cobertura. «La primera consulta siempre se le realiza. Luego se ve si tiene obra social y se hacen los trámites para hacer el recupero próximamente a la obra social», explicó. El proceso de recupero se aplica principalmente en hospitales de nivel dos y tres, mientras que en los de nivel uno resulta más complejo.

La situación es especialmente crítica en el interior de la provincia, donde la oferta privada es casi inexistente. «No estamos teniendo mucho apoyo de la parte privada y en el interior se resiente un poquito más. Acá en Posadas tenemos nosotros la parte privada trabajando, el público también, pero en el interior no tenemos mucho soporte, por ejemplo, en San Vicente, Jardín América, no disponemos de muchos sanatorios, más que nada el paciente se atiende en la parte pública, y ahí estamos prácticamente trabajando con un 95% de las camas ocupadas», detalló Mattivi.

Para evitar el colapso en los centros de alta complejidad, el equipo de salud trabaja en la coordinación de derivaciones. Antes de trasladar a un paciente, los hospitales de base deben consultar con los centros de referencia para confirmar disponibilidad de camas.

En materia de cirugías, la provincia avanza en una estrategia de descentralización. El Hospital Madariaga está derivando intervenciones de menor complejidad —como apendicectomías, colecistectomías y cirugías de rodilla— a los hospitales Favaloro y Fátima, con el objetivo de reservar su capacidad para los casos más graves. Además, se realizan cirugías programadas y de urgencia en localidades como Jardín América, Puerto Rico, Aristóbulo del Valle, San Vicente, Alem y Apóstoles, con proyección de incorporar próximamente a San Javier, Eldorado e Iguazú. Esto permite que los pacientes sean atendidos cerca de sus hogares y evita el desplazamiento de familias enteras hasta Posadas.

El funcionario también mencionó el costo que implica para la provincia acompañar a pacientes derivados a Buenos Aires para tratamientos que no se realizan en Misiones, cubriendo pasajes y alojamiento tanto del paciente como de sus familiares.

Respecto a los turnos, informó que pueden gestionarse de forma presencial o a través de la plataforma Alegramed, con apertura de turnos programados cada 15 días aproximadamente.

Por último, Mattivi instó a la población a completar las vacunaciones de la campaña de invierno, que incluye la antigripal, la antineumocócica y la vacuna contra el virus sincitial respiratorio. Esta última está disponible para embarazadas de entre 32 y 36 semanas, y la campaña se extiende hasta fines de agosto en todos los CAPS y hospitales de la provincia.

Con informacion de Misiones Online.