El presidente de la Asociación de Productores Agrarios de Misiones (APAM), Hugo Sand, salió al cruce de las declaraciones de Rodrigo Correa, titular del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), y renovó sus críticas al decreto de necesidad y urgencia (DNU) impulsado por el presidente Javier Milei, al que señaló como responsable de la crisis que atraviesa el sector yerbatero.
Sand fue directo sobre Correa: «Es un mero títere del poder central de la República Argentina», afirmó, y sostuvo que el funcionario «comete tamaño error» al defender la desregulación de la actividad. Sobre Milei, declaró: «Si Milei, que dice que es un estudioso de la economía y yo creo que es un irresponsable total, hubiese realmente estudiado la actividad yerbatera, y hubiese leído a Coninagro que ponía a la yerba mate en el círculo verde, vería que teníamos un camino a recorrer, un plan estratégico y era favorable la actividad».
El dirigente también apuntó contra el diputado Hartfield y extendió su cuestionamiento a quienes, según él, respaldan las políticas de desregulación. «Es un irresponsable el presidente de la República, pero también aquellos que lo siguen a Milei, como el caso del diputado Hartfield, como el caso del presidente Correa, que yo lo conocí recién en Buenos Aires. Tuvimos que hacer más de 1000 kilómetros para conocer al presidente del INYM, cuando en reiteradas oportunidades le hemos pedido audiencia, reuniones, poder viajar a Posadas y reunirnos ahí con él. Pero así es, ese es el desprecio que ellos sienten hacia los hombres y mujeres que trabajan la tierra», expresó.
Sand reconoció que antes de la desregulación el sector tenía «altibajos», pero consideró que eso no justificaba «destruir como ha destruido» la actividad. Además, cuestionó la respuesta judicial ante los planteos de inconstitucionalidad presentados por productores: «Me pregunto si no existe una asociación ilícita entre el poder económico, entre el poder político y la mirada cómplice de la Justicia», señaló.
En cuanto a la situación económica concreta de las chacras, Sand describió un cuadro crítico: «Los colonos no pueden hacer las labores culturales, no pueden limpiar los yerbales, no pueden abonar. El costo de producción supera los 400 pesos y nos están pagando alrededor de 200». El referente de APAM sostuvo que el precio por kilo de hoja verde debería rondar los 700 pesos para garantizar rentabilidad mínima y acusó a las grandes empresas del rubro: «Es brutal la transferencia de fondos desde el sector primario hacia las grandes empresas yerbateras. Ellos se están quedando con fortunas».
Sand también retrató las estrategias de supervivencia a las que recurren muchos productores: «Están viviendo vendiendo un animal, carneando, compartiendo los productos de la chacra». Ante ese panorama, llamó a la resistencia y pidió a los colonos que no vendan sus tierras: «La chacra es patria. Que resistan, que traten de resistir. Que sean rebeldes. Que no vendan su tierra, porque si llegan a vender su tierra, sus hijos jamás van a poder comprar otro pedacito de tierra roja».
Además, advirtió sobre el deterioro visible de las plantaciones en distintos municipios: «En Apóstoles se ve que los yerbales están encapuerados», señaló como muestra del abandono forzado por la falta de recursos.
El dirigente también reconoció las dificultades internas del sector para reagruparse. «En este momento recién pudimos hablar cinco asociaciones de productores y la Federación de Cooperativas. Es muy difícil poner de acuerdo a todos los productores. Hemos sido partidos al medio por muchas injerencias políticas», explicó. Según Sand, parte de los productores no se acerca a las reuniones sectoriales «por vergüenza», porque saben que «cometieron un gravísimo error al destruir el instituto».
Para cerrar, Sand reclamó la reconstrucción de los mecanismos de regulación: «Tenemos que volver a poner en funcionamiento nuevamente el Instituto Nacional de la Yerba Mate, limitar plantaciones y lograr un mercado consignatario nacional de yerba mate», concluyó.
Con informacion de AgroMisiones.